Archivos Mensuales: diciembre 2013

Cuba tiene ganado su puesto en la Comisión de Derechos Humanos.

Esta imagen no se ve en Cuba, ¿Quién viola los Derechos Humanos?

Una vez más, la disidencia cubana, mal llamada “oposición”, arma su show “denunciando” que la reelección de Cuba dentro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU sería infundada y producto a “manejos políticos” del Estado cubano. Eso lo dice un tal Antonio Rodiles, calificado como “emergente de la oposición actual”, quien, en realidad es un desafecto a su Patria, pero muy afecto al dinero de la mafia anticubana y sus amos norteamericanos.

Obviamente, el tipo ni es un analista ni es político, es solo un mercenario más y su falta de criterios está más que expuesta. No voy a repetir lo que he escrito en otros artículos sobre Cuba, hablar de los logros en la salud pública, educación, seguridad social, seguridad ciudadana (esta última en crisis en Estados Unidos donde la delincuencia social sube como la espuma ante la reciclante crisis económica cuya más tétrica expresión son los atentados y baleamientos en escuelas y otros sitios), sería redundante.

Ojo, no dudo de la capacidad técnica del señor doctor, pero lanzar palabras al aire tiene un riesgo y es el de la credibilidad.

Si se revisan los comentarios vertidos por los propios disidentes, una buena cantidad no está de acuerdo con la “denuncia” y lo que sí remarcan es la falta de legitimidad de esa mal llamada “oposición” que desde las tierras miamenses, a la sombra de las retrógradas organizaciones contrarrevolucionarias, solo se dedican a la retórica “contra” y a recaudar todo el dinero posible para aumentar sus patrimonios personales que les permitan vivir por encima de cualquier cubano en la isla. Véase, por ejemplo, el caso de la señora Yoanis Sánchez, quien a base de histéricas y mentirosas declaraciones se ganó el “respeto” de los amos yanquis y una buena provisión de dólares.

La tal Yoanis y el tal Antonio Rodiles no son capaces o no tienen la hidalguía de reconocer los enormes esfuerzos que hace Cuba para defender los Derechos Humanos de su pueblo trabajador, aun en los más críticos momentos del bloqueo económico, criticado y condenado por la inmensa mayoría del mundo, el cual ya es obsoleto e ineficiente, como ha sido varias veces demostrado. No lo hacen porque si lo hicieran perderían el soporte económico que reciben del imperio y porque son enemigos de su país de origen.

Cuando uno se encuentra fuera de su país, mira hacia allá y analiza y compara, entonces se da cuenta de la realidad, no la que ofrecen los medios de comunicación anticubanos o esos grupúsculos que todavía pretenden vivir de la teta de la vaca mafiosa miamense, estén donde estén, a no ser que uno sea muy cínico o muy antipatriota. Desde la otra orilla uno puede ver cómo cada segundo muere una persona (o varias) baleadas en escuelas, centros comerciales, a plena luz del día y no solo en Latinoamérica, sin que el Estado pueda hacer nada para detener tales matanzas; también se puede ver cómo es peligroso para los niños andar solos en la calle, salir a jugar o ir y regresar de sus colegios, porque hay altas posibilidades de no encontrar el camino a casa; menos puede obviarse el fenómeno del trabajo infantil, la desnutrición, las enfermedades previsibles y las muertes tempranas por causas evitables.

Yo les pregunto a estos “paladines” ¿cuáles Derechos Humanos se violan en Cuba? ¿El derecho a la libre expresión? Mentira, si así fuera, Yoanis Sánchez, la “flaca infernal” no estaría paseándose libremente por las calles de La Habana inventando noticias falsas para agradar a sus amos de Calzada y L. ¿El derecho a la libre movilidad, que fue tan cacareada por los contrarrevolucionarios? Otra mentira, ya ni siquiera se pide carta de invitación ni se necesita la “tarjeta blanca” para salir del país; son muy distintas las causas para que los cubanos que quieran no viajen y si analizamos bien, preguntémosnos en cualquier país, cuántos ciudadanos han viajado fuera de él, verán que es menos del 30%, así que esa es una falacia construida para denigrar a uno de los países más responsables con los Derechos Humanos del mundo.

En Cuba no hay discriminación, no hay racismo de ninguna forma, la ley lo castiga como a cualquier delito.

Entonces, como decía el maestro Elio Revé: ¿De qué estamos hablando?

Estos dos especímenes, Yoanis y Antonio Rodiles, se hacen eco, descaradamente, del discurso norteamericano contra Cuba, difamando a la nación que los hizo profesionales, mostrándose serviles con un enemigo que quisiera ver desaparecer a todos los cubanos leales a su Patria, que viola los derechos Humanos de sus propios ciudadanos implementando programas de espionaje internos y externos, que ataca “preventivamente” a cualquier país o pueblo que se les oponga, sin importar los “daños colaterales” de niños, mujeres y ancianos civiles muertos sin culpas, que encarcela y tortura a presuntos “terroristas” (gente que en realidad lucha por acabar con la indecencia yanqui).

No, la campaña contra Cuba es infundada, malintencionada y parte de los más oscuros intereses imperialistas. Cuba está bien asentada en la Comisión de Derechos Humanos porque los defiende dentro y fuera del país, no importa lo que rebuznen Yoanis, Rodiles y toda su cohorte de apátridas.

Derechos humanos: reconocimiento a la dignidad de Cuba

magna-carta_esQuienes redactaron la declaración universal de los derechos humanos, esperanzados en lograr un mundo más equitativo para los hombres y mujeres del planeta, estaban lejos de imaginar cómo más tarde ese trascendental documento sería manipulado, paradójicamente, en beneficio de los infractores y llegara al extremo de usarse para condenar a los que realmente se afanan en el cumplimiento de sus postulados.

Cómo entender, si no, que se condene a Cuba por supuestas violaciones de aquellos preceptos, y se pase por alto la indolencia de algunos gobiernos ante crueles verdades como las expuestas por el líder de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz,  en su mensaje a  la XI Conferencia de las Naciones Unidas  sobre el comercio y el desarrollo, en junio del 2004:

“Dos millones de niñas son forzadas a ejercer la prostitución; 33 mil mueren cada día en el tercer mundo por enfermedades curables y otros 325 millones no asisten a la escuela, en tanto la cifra de infantes, madres, adolescentes, jóvenes y adultos salvables, que mueren cada año por falta de alimentos, atención médica y medicamentos es comparable con las víctimas de cualquiera de las dos guerras mundiales”.

Sin embargo, es de destacar que ni un solo cubano está cuantificado en esas terribles estadísticas, porque el disfrute de garantías para la salud, la educación y la vida, constituyen verdadero privilegio para los nacidos en esta pequeña isla del Caribe. Pero ello no es fruto de la casualidad.

La política que el estado socialista cubano ha seguido desde el triunfo de la Revolución, en enero de 1959, está refrendada por la Constitución y presidida por el anhelo de José Martí: “Yo quiero que la ley primera de nuestra República sea  el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”.

La ley de leyes de los cubanos en sus capítulos del cuatro al siete, referidos a la familia, educación y cultura,  igualdad y derechos, deberes y garantías fundamentales, logra plena coincidencia con los artículos de la declaración de la ONU.

Si tomamos, por ejemplo, el inciso dos del apartado 25 de los Derechos Universales, se plantea que: “La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social”

Por su parte, la Constitución de Cuba recoge en el artículo 35 del capítulo IV que: “El Estado protege la familia, la maternidad y el matrimonio”. Y tal postulado no es letra muerta, por el contrario, ha resultado guía para la acción de numerosas instituciones estatales.

En plena correspondencia con ello, Cuba  garantiza la inmunización de todos sus niños contra 13 enfermedades y produce, con alta tecnología, la mayoría de esas vacunas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS)  y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), han reconocido los altos niveles de seguridad y eficacia de esos productos, entre los cuales puede señalarse la vacuna recombinante contra la hepatitis B, gracias a la cual  no se reportan casos de la enfermedad en menores de cinco años.

Igualmente, científicos de la Isla crearon la vacuna contra la meningitis  meningocócica tipos B y C, única en el mundo, y de la cual se ven privados los niños norteamericanos por disposición del gobierno de ese país.

En su constante quehacer en ese campo, el personal especializado incorporó además, la vacuna contra el Haemophilus influenzae tipo B, obtenida por vía sintética y también única de ese tipo a nivel internacional, que ha permitido al país la sustitución de importaciones.

Proteger a la población, especialmente a los niños, ha estado en el centro de las acciones del gobierno cubano, ejemplo de lo cual es que en fecha tan temprana como el año 1962, quedó erradicada en el país la poliomielitis y en 1993 se eliminó el sarampión, lo cual indica la permanencia de una política que abarca, además, la puesta en práctica del programa nacional de inmunización, masivo y gratuito.

Quienes acusan hoy a Cuba de violar los derechos humanos debieran detenerse un minuto en la reflexión de esta realidad y compararla con  la situación de la infancia a nivel mundial, donde más de 300 millones de niños tienen que apelar al trabajo para mejorar la economía familiar o sustentarla.

Verdaderos príncipes del mundo actual, los menores cubanos son preservados desde antes de nacer con cuidados especiales para las madres y, posteriormente, con el reconocimiento de sus derechos, el respeto a su integridad física y garantías de servicios médicos y educación.

Otros gobiernos, en cambio, aunque se proclaman a sí abanderados de los derechos universales, gastan en la preparación de un solo soldado para la guerra anualmente 64 veces más de lo que deberían invertir para educar a cualquier niño.

Las calumnias contra Cuba no pueden opacar, sin embargo, las garantías de que gozan todos los habitantes de la Isla, sin distinción de sexo, raza o religión; también es hecho cierto de que no haya ni un solo desaparecido o torturado a lo largo de los años de Revolución, ni hayan existido escuadrones de la muerte o ejecuciones extrajudiciales.

Los cubanos, que si tienen conciencia de ello porque gozan, como ningún otro país, de la democracia verdadera y plenamente participativa,
usan los derechos que les asisten, amparados por la propia Declaración Universal aprobada el 10 de diciembre de 1948,  la cual plantea: “La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; (.)”

Expresión de esa voluntad es la Constitución de la República y la reforma introducida y aprobada por ley el 26 de junio de 2002, para dejar expresamente consignado el carácter irrevocable del socialismo y la negativa a negociar bajo presión, amenaza o coerción de ninguna potencia extranjera las relaciones económicas, diplomáticas y políticas.

Cuba y Grecia despiden a personal médico.

maismedicos

Médicos cubanos parten hacia Brasil.

Los titulares que inician esta jornada (día de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, cuando se conmemora un aniversario más del desembarco de los 82 revolucionarios que llegaban a la isla a combatir la dictadura de Fulgencio Batista y su dependencia de los Estados Unidos), hablan de crisis económicas y sociales en varias partes del mundo, reflejadas en la reafirmación de métodos neoliberales para paliarlas y luchas sociales para enfrentarse al monstruo imperialista que está consumiendo al mundo.

Por ejemplo, en Grecia, los movimientos sociales piden alejarse de la zona “euro”, salir de la tutela de la Unión Europea para enfrentarse solos, con probabilidades de éxito, a esa crisis que ya rebasa los límites de lo sostenible. La huelga de médicos en ese país es parte de las medidas sociales que piden a gritos un cambio en la gestión económica y las políticas públicas desacertadas, orientadas por las organizaciones internacionales del comercio y las finanzas, que buscan re-posicionar al sistema capitalista en decadencia con más medidas antipopulares, como los recortes presupuestarios en las áreas más sensibles, como la educación y la salud, en beneficio de los bancos y las grandes empresas.

La respuesta del gobierno es más neoliberalismo, en castigo a quienes se levantan contra dichas medidas, que en este caso contempla el desmantelamiento del sistema de salud pública, que está degradando los niveles de salubridad de la población griega y empobreciendo a los médicos y personal de esta actividad. Más de 800 galenos serán despedidos en función de un llamado “plan especial”, emitido por el gobierno griego en el afán de evitar huelgas y protestas que le impidan la libre movilidad en la aplicación de medidas cuestionables, dictadas por los organismos internacionales.

La otra cara de la moneda la pone Cuba, en Cuba también despidieron el pasado 30 de noviembre (otra fecha histórica en la isla rebelde) a otro grupo de médicos. Pero la despedida fue para partir hacia Brasil, donde prestarán sus servicios desinteresadamente, como corresponde a cualquier galeno que respete el juramento hipocrático, los cuales completarán la cifra de 664 profesionales cubanos de la salud brindando su aporte en tierras cariocas, distribuidos en zonas amazónicas y de difícil acceso, con poblaciones principalmente indígenas, a donde la medicina capitalista casi nunca llega. Este es un plan internacional impulsado por la presidencia de Dilma Rouseff que prevée dar cobertura médica a todos los ciudadanos del gigante sureño.

Este contraste es más marcado cuando se compara la situación de Grecia, ahora en crisis, con la de Cuba, que entró en crisis ya desde la década de los 90 del siglo pasado, al desaparecer el campo socialista y quedarse sola en el enfrentamiento contra el capitalismo e imperialismo mundial.

Una nación pequeña (algo más de 11 millones de habitantes), bloqueada, que lucha denodadamente para mantener los niveles educacionales y de salud logrados en más de 50 años de Revolución socialista, que, a pesar de los ataques imperiales se ubican como referencias mundiales, envía sus profesionales médicos a colaborar con la salud en gran parte del mundo, mientras Grecia, país que acogió con entusiasmo las medidas neoliberales, manda a sus médicos a la calle para que no protesten contra el sistema que ahoga a su pueblo.