Archivos Mensuales: marzo 2014

Aclarando la oscuridad del viaje de Berta Soler.

Por: Vicente Manuel Prieto Rodríguez

Berta en MiamiCuando un ciudadano o ciudadana de algún país reniega de este y utiliza frases como las usadas por la ¿disidente o mercenaria? Berta Soler en su última visita a Miami -“¡Fuera los cubanos de Venezuela!” (dicho con cara de energúmena)- uno se da cuenta de qué clase de persona es, en el caso de la “¿dama? de blanco”: una apátrida de marca mayor, a quien los dólares del imperio norteamericano le valen más que el orgullo de saber que sus compatriotas están dando su ayuda desinteresada a personas de bajos recursos que necesitan los servicios de salud y educación negados por los profesionales capitalistas.

Esa falta de vergüenza mercenaria pone en evidencia a Berta Soler ante sus propios aliados temporales cuando, después de la “bravata” que le planteó a la FNCA y otros grupúsculos cubano-miamenses que le critican por una parte el mal manejo de las “becas” universitarias para jóvenes cubanos desafectos al proceso revolucionario (nepotismo y uso indebido de los fondos financieros destinados al programa contrarrevolucionario) y por otra parte, la mala actitud de su hija, Lienys Moya Soler, “beneficiada” por el proyecto junto a su prima Aleidys Catá Moya, quienes además de sus bajos niveles intelectuales y poco rendimiento académico son acusadas (por sus propios compañeros y varios miembros de grupos “opositores”) de mala conducta y tendencia a los excesos y sustancias prohibidas, ha tenido que ir a Miami en una visita de bajo perfil para tal vez renegociar su aceptación en la mafia cubano-miamense como “dirigente” creíble y seguir manejando los dineros destinados para la subversión en Cuba. A pesar del silencio sobre los verdaderos motivos de Berta en la prensa de Miami, salta a la vista que la bravuconada de dicha señora sobre que “estaba dispuesta a dejar el liderazgo de las Damas de Blanco” le asustó a ella misma, pues para nadie es un secreto que a quienes manejan los recursos de la mal llamada disidencia cubana en Estados Unidos no les importa si es Berta, Juana o su hermana la que pone la cara como “jefa” de las “damas de verde”, pues saben que cualquiera de estas apátridas (no son muchas) puede asumir el rol si se le garantiza el usufructo de los dólares suficientes para mentir acerca de la realidad cubana y armar una que otra “marchita” dizque disidente.

Respecto al proyecto “Somos un solo pueblo” que otorgaría becas universitarias a jóvenes cubanos, financiadas con el dinero del pueblo norteamericano que el Departamento del Tesoro yanqui entrega a la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), ni los mismos apátridas creen que ese “programa” tendrá buenos resultados para la oposición, primero porque no es masivo, segundo porque conocen bien las formas de administración de los responsables en Cuba, Berta Soler y Guillermo Fariñas (nombrados por el propio Jorge Mas Santos) y tercero, porque los pocos “beneficiados” (9 jóvenes apátridas familiares y allegados a los dirigentes de la “disidencia”) no muestran la capacidad intelectual ni académica que esperaban los organizadores del engendro, quiero decir del programa.

El mejor ejemplo de la anterior aseveración lo pone la hija de Berta Soler quien afirmó ante las cámaras y micrófonos de radio y televisión Martí que estudiará primero inglés y luego una carrera universitaria, lo cual parece un afán por alargar el tiempo durante el cual recibirá nada menos que 32 mil dólares solo por 4 años de estudios universitarios y la verdad es que esta “señoritinga” ni siquiera pudo terminar el tercer año en la Universidad de La Habana donde desaprobó nada más y nada menos que ¡7 asignaturas!  De este tipo son los “genios” que la FNCA recluta para “estudiar” en los Estados Unidos de Norteamérica.  Por eso es más fácil para ellos agarrar la plata y gastárselas al estilo del “american way of live”: Homeros Simpsom por siempre.

En resumen, Berta Soler ha viajado apurada a Miami para recomponer sus relaciones comerciales con la FNCA y no perder los réditos económicos que se derivan de su representación de “disidente”, además de mantener a su hija con el beneficio de una beca que solo le deparará unos años de desenfreno y “buena vida” y ninguna preparación profesional. Cosas de la disidencia mercenaria que únicamente tiene como horizonte el dinero norteamericano.

Marco Rubio: ¿Existe un real “exilio” cubano?

por  Nicanor León Cotayo

a7a605aaa72bcdd9fc1d7cb3350b616f_LDurante una entrevista con Diario Las Américas el senador republicano Marco Rubio implícitamente cuestionó la  real existencia de un “exilio” cubano en Miami.

Además reconoció en la práctica que la otrora famosa Ley de Ajuste Cubano, de 1966, está padeciendo una enfermedad de carácter incurable.

Esa legislación, hija de la extrema derecha de Miami y el Congreso de Washington, pretendió estimular salidas del territorio nacional bajo el sello:  “huyendo del comunismo”.

Según la idea más vendida al respecto, gracias a esa ley serían recibidos y amparados en Estados Unidos muchos de los perseguidos políticos de la dictadura castrista.

A unos 50 años del suceso, los periodistas Jangel Gonzalo y Sergio Otalora, autores de la entrevista con el senador Rubio, le preguntaron: ¿Ha llegado el momento de reformar esta ley?

El también posible candidato presidencial del Partido Republicano para 2016 afirmó lacónicamente: “Sí”.

Luego explicó indirectamente su punto de vista al decir que, “muchos cubanos” con doble nacionalidad, entran a Estados Unidos y se acogen a la Ley de Ajuste Cubano, pero un año y medio después viajan a la isla.

Ha criticado, añadió, a quienes de los supuestos perseguidos políticos visitan más tarde a La Habana “16 veces al año”.

Porque, recordó el senador,  cuando alguien se ha trasladado en tantas ocasiones a su lugar de origen, “ya no tiene tanto miedo”.

En ese contexto advirtió a Gonzalo y Otalora que, si no cambia esta situación de viajes a Cuba, se pone en peligro la existencia de dicha ley.

Rubio aboga, señaló Diario Las Américas, entre otros castigos, por disminuir los viajes a esa nación caribeña, así como por mantener el “embargo” contra esta.

Sus entrevistadores le preguntaron si conoce la investigación donde más del 60 por ciento de los consultados en Miami-Dade rechazan esa política.

Marco Rubio le contestó a sus  entrevistadores: “Yo no respondo a encuestas porque se pueden escribir para llegar a cualquier tipo de conclusión.

Y además les manifestó:

“Ningún legislador que haya aspirado en Miami ha apoyado levantar el embargo”, incluido Joe García, aunque esté a favor de diferentes posiciones.

“Yo también estoy a favor de que haya un cambio entre Cuba y Estados Unidos, pero el cambio tiene que venir de Cuba, no de Estados Unidos.

“Cuba es un país que participa abiertamente en el apoyo al terrorismo…”.

En lo que atañe al “embargo”, como le llama él, parece que Marco Rubio no se ha enterado aún de las resoluciones anuales que contra esa política ha emitido la Asamblea General de la ONU.

Vale informarle que la más reciente sucedió el 29 de octubre último con un saldo de 188 votos a favor, dos en contra (Estados Unidos e Israel) y tres abstenciones.

Respecto a Cuba y el terrorismo baste citar la Declaración emitida este 29 de enero por la Segunda Cumbre de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

Veintinueve mandatarios de la región, en presencia del   secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, volvieron a rechazar la inclusión de Cuba en la lista de países terroristas que fabrica el Departamento de Estado.

La pregunta más incómoda de Gonzalo y Otalora para el senador Rubio fue la siguiente:

“¿Por qué Estados Unidos negocia y tiene relaciones con China, y con Cuba tenemos esta piedra en el zapato?”

Su respuesta entrañó un atroz y cínico desprecio a los más elementales principios de las  relaciones internacionales civilizadas.

“Porque en China –dijo- hay más de 1.000 millones de personas, tiene armas nucleares y es un poder mundial. Cuba no lo es”

Fue en ese contexto que algunos recordaron la mantenida larga mentira de Marco Rubio sobre la persecución de sus padres en la Cuba de Fidel Castro, aún cuando la habían abandonado desde antes de 1959.

¿Quién destruyó su interesada patraña de claro tinte electoral?

The Washington Post, mediante un reportaje que publicó  el  21 de octubre de 2011, donde hizo polvo la invención familiar del senador Rubio.

Este último, con las declaraciones que formuló a Diario Las Américas, reafirma una duda histórica, la validez de llamar “exilio cubano” a la mayoría de quienes deambulan en la ciénaga política de Miami.

Venezuela desnuda al golpismo y Washington se desnuda a sí mismo

Por: Stella Calloni

maduroDespués de un mes y seis días de haber comenzado la última maniobra golpista contra Venezuela con el llamado plan “La Salida”, el golpe ha fracasado y la presión de Estados Unidos para que los grupos de choque y francotiradores movilizados detrás de una supuesta marcha pacífica de un sector estudiantil, continúen golpeando y asesinando en algunos municipios del país, sólo está dejando al desnudo a los responsables intelectuales de afuera y de adentro.

El gobierno de Nicolás Maduro, como se ha reconocido, eligió la estrategia de no responder violentamente a las provocaciones de extrema violencia, que al ser ejecutadas por grupos minoritarios, terminaron concentrando un rechazo mayoritario y evitaron mayores tragedias. En las últimas horas hay órdenes muy estrictas que sólo afectan a los ya ubicados mensajeros del terror.

La incapacidad de los fundamentalistas de Washington para entender que el “golpe suave” o sea en este caso, la guerra sucia, que intenta golpear cotidianamante y debilitar en extremo a un gobierno mediante la contrainsurgencia de los viejos tiempos y la guerra sicológica , con la más trabajada desinformación y manipulación que registre la historia de los últimos tiempos, nunca dará una revolución de colores, ni una primavera árabe en la actual América Latina, porque las circunstancias son otras.

Tampoco parece entender que la muy primitiva derecha venezolana, que sólo engendra matrices de fascismo -también primitivo- no llegó a sostener ningún esquema golpista desde que el ex presidente Hugo Chávez Frías llegó al gobierno, en 1998, logró consenso popular para instalar una Constitución que respondiera a las necesidades populares y de un país soberano y bajo esta nueva Carta Magna, se reeligió en 1999 y en todas las veces que se presentó a elecciones.

Más aún, el golpe de Estado sin suavidades, que se le aplicó en abril de 2002 terminó convirtiéndose en un hito en el mundo. Por primera vez un golpe financiado, dirigido y asesorado por Washington como se comprobó en ese mismo año, fue derrotado en 48 horas por un pueblo en las calles, con un librito con la Constitución en las manos y por militares patrióticos.

Fue un desastre para Washington y una victoria para Venezuela y América Latina y sólo logró fortalecer al líder venezolano ante un pueblo que mayoritariamente lo considera un héroe “que ha entrado a la eternidad”, en su temprana muerte.

En primer término los dirigentes del nuevo golpismo, desacreditaron de entrada la supuesta condición pacífica de una marcha estudiantil- además minoritaria- utilizada abiertamente como mascarón de proa de los “comandos” violentos entrenados para estos menesteres de la violencia extrema, que debían dejar muchos muertos rápidamente, no importa si propios o ajenos.

El sacerdote jesuita panameño Jorge F. Sarsaneda en un texto magnífico se pregunta y nos interroga a todos: “¿Por qué el estudiantado que en el mundo reivindica servicios públicos, en Venezuela lo hace en defensa de la propiedad privada de empresarios y medios de prensa? ¿Quién está detrás de este estudiantado que desprecia a un gobierno que ha destinado el 42 % del presupuesto a inversiones sociales, que ha multiplicado por cinco el número de maestros, que ha alfabetizado a un millón y medio de personas y que ha creado 11 nuevas universidades?”

Y más aún cuestiona por qué si los partidos bolivarianos ganaron las elecciones hace tres meses, quienes protestan dicen que no pararán hasta forzar su caída y, sin embargo, los medios no los califican de golpistas”.

Sarsaneda llega al fondo del asunto, que deja en claro porqué la reacción de Washington en las últimas horas que se niega a reconocer no sólo la voluntad del pueblo venezolano, sino la de todos los países de la región, que con diversos gobiernos, defienden a rajatabla la institucionalidad y a los gobiernos democráticamente elegidos., aunque esta elección no sea “aprobada” por el poder hegemónico: Estados Unidos y sus asociados (leáse países ricos dependientes y sumisos).

Dice más adelante Sarsaneda “Podríamos añadir más preguntas que desnudan lo que verdaderamente hay detrás de estas “protestas”: el intento de los poderosos del mundo de arrebatar el petróleo de Venezuela; pero también el cobre, el litio, el agua y el resto de riquezas de los pueblos de América. y Y, para ello, los medios no son otra cosa que un sistemático reproductor de mentiras y una eficaz pantalla de distracción”.(texto publicado por Prensa Latina).

Nada que agregar a esta extraordinaria síntesis de otras varias preguntas de Sarsaneda sobre una verdad que es ya inocultable y “que destapan las paradojas del guión que la derecha venezolana impone en los medios de todo el mundo” (PL).

La embestida en Venezuela es muy similar a lo actuado en el intento de golpe contra Evo Morales en Bolivia, a mediados de 2008 desatando una “guerrita” contrainsurgente, con matices similares a lo de Venezuela, y que comenzó con el intento de incendiar y destruir edificios gubernamentales, usinas eléctricas, produciendo una masacre de campesinos indígenas que respaldaban al presidente. Fue un crimen atroz en el estado de Pando, que quisieron atribuir al gobierno, lo que fue desbaratado por una Misión de Derechos Humanos enviada por la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR),cuya investigación fue respaldada por la OEA y la propia ONU.

Los lugares elegidos en ambos casos para comenzar la violencia con cercanía a las fronteras, cuando no en zonas fronterizas( los Estados de la Media Luna en Bolivia o Táchira y otros en Venezuela) son también parte del guión similar. En Bolivia en horas se incendiaron edificios importantes y también televisoras, radios y otras(171 en total). Lo mismo pasaría en 2011 en Benghazi, Libia con los mercenarios de la OTAN.

El esquema “incendiario” fue similar y también en Caracas, estimando que todo lo actuado anteriormente es decir, el desabastecimiento, el uso de grupos para generar inseguridad, los sabotajes, la campaña para quebrar empresas aéreas, las de rumores y mentiras y los intensos trabajos para dividir a los dirigentes del gobierno bolivariano, así como el terror impuesto mediáticamente, estaba destinado a crear desconcierto y caos en la sociedad.

Los golpistas esperaban que esta sociedad se lanzara a las calles y los levantara como héroes. No hubo respuesta, sólo una curiosa mirada sobre la metodología que se encerró a sí misma en los barrios y municipios ricos, donde tenían la bendición cómplice de alcaldes opositores, pero el país nunca se detuvo,y uno de los mayores hechos políticos, sociales y culturales fue el inútil intento de la oposición de detener los carnavales una masiva expresión cultural e identitaria del pueblo venezolano.

Era escena de realismo mágico, ver pasar enormes masas de población, mayoritariamente niños con sus disfraces diversos, su música o ver los multitudinarios conciertos del “carnaval por la paz” que tan minuciosamente ocultaron los medios al mundo.

En esos mismos momentos se insistía en que Venezuela estaba al borde de la guerra civil, cuando no sólo las calles eran una fiesta, y los cacerolazos que algunos trasnochados intentaban, se perdían en la multitud musical, que alegraba las calles.

Una escena para mí inolvidable. Una marchita de un grupo evidentemente clasemediero, que ocupaba apenas una cuadra y media, en su “protesta” debió dejar paso a los carnavaleros, en una de las tantas escenas surrealistas de esos días.

Pero eso sí, los “violentos” que ya a esta altura sólo están en unos seis municipios de los 335 del país, tienen la orden de “máxima acción,” y en los últimos días han dado sus golpes en forma ya desesperada ante el fracaso, matando guardias nacionales, con francotiradores o disparando sobre personas totalmente indefensas.

Esto sólo agravó la situación de los golpistas y en las últimas horas fueron detenidos varios terroristas extranjeros, con antecedentes en otros países que participaban en los pequeños grupos ·”comandos” por llamarlos de alguna manera. De los más de mil detenidos, menos del 30 por ciento eran estudiantes.

La justicia va a hablar en estos días, revelando la verdad que todos sabemos, pero que el periodismo hegemónico encubre siendo párticipe del crimen.

Los medios masivos de comunicación deben ser acusados por la justicia internacional, por haber alentado con sus mentiras, los crímenes cometidos contra un pueblo pacífico, que en ningún momento-y en esto hay que destacar también a sectores opositores-, que no se plegaron a esa extrema e inútil violencia, que deja más de 28 muertos y decenas de heridos-a sabiendas que su causa ya está perdida.

Lo extraordinariamente pueril es que la dirigencia de las desnutridas marchas y las llamadas “guarimbas” (cortes de calles, incendios y demás), confesaran públicamente que se trataba de derrocar a un presidente y a un gobierno, que había triunfado una vez más (18 de 19 elecciones verdaderamente democráticas) en diciembre de 2013, ganando la mayoría de los municipios.

Lo grave es que ya el 6 de febrero de 2014 apenas dos meses después de este triunfo oficial, se les haya ocurrido nada menos que decidir por esta vía “La Salida” es decir el derrocamiento de un gobierno como el de Maduro que en abril de 2013 había accedido al gobierno ganando elecciones democráticas.

¿Tanto molestó al gobierno de Estados Unidos no haber podido detener la última reunión de la Comunidad de naciones Latinoamericanas y Caribeñas(CELAC) y nada menos realizada en La Habana, Cuba, que además decide que toda esta región sea un territorio de paz, entre otras importantes decisiones como corresponde a países soberanos?

Y todo esto cuando Washington necesita mostrar sus músculos tanto interna como exteriormente, después que su desesperada carrera de guerras coloniales, invasiones y ocupaciones de países en Medio Oriente , Africa del Norte y Asia, haya sido detenida a las puertas de Damasco, por la heroica resistencia del pueblo y el gobierno de Siria durante tres años bajo feroces ataques de mercenarios y terroristas de las fuerza especiales de las potencias de la Organización del Atlántico Norte (OTAN). A estos mercenarios se les que llaman eufemísticamente “rebeldes sirios” como llamaban “combatientes de la libertad “ a los también criminales de lesa humanidad de la “contra” nicaragüense, que bajo la misma dirección de la CIA de Estados Unidos sembraron el terror en la Nicaragua sandinista. Pero además se acabó el avance impune del imperio. Ucrania, donde el golpe de Washington y la OTAN parece triunfante, en un golpe descarnado, que motivó -como sucedió antes con Siria-que Rusia no está dispuesta a tolerar esta desesperada intervención global del imperio en decadencia. Ya no están solos decidiendo la suerte del mundo. Rusia y China y Corea del Norte y muchos otros más países del extenso Tercer Mundo y de todos los patios traseros de unos y otros, están diciendo : No a la guerra, no al control de un terrorismo mundial que se nos quiere aplicar. El gobierno de Maduro demostró con pruebas y evidencias que esto era un inicio de golpe de Estado, que una vez más el pueblo derrotó en las calles y lo hizo en un carnaval de la paz, que no registraron los medios en el mundo, pero que será histórico e inolvidable, como la respuesta de una Conferencia de Paz, a tanta violencia y muerte.

Los incendiarios fueron quedando cada vez más solos y aislados y a medida que pasaban los días iban perdiendo su “aterradora eficacia” que no alcanzó nunca a detener la marcha del país.

En tanto el gobierno logró que incluso organismos internacionales reconocieran sus esfuerzos de paz y fortaleció la posición de Maduro en Venezuela y ante la comunidad latinoamericana.

Todo salió mal para Washington.Hasta la vergonzosa acción del gobierno panameño, pidiendo ilegalmente la intervención de la OEA El mismo presidente Ricardo Martinelli queien a sólo tres meses de su ascenso en 2009 había entregado a su país y la larga lucha anticolonial de su pueblo autorizando a la entonces Secretaria de Estado Hillary Clinton a rodear Panamá de bases militaes ubicadas en sus costas en los oceános Atlánitco y Pacíficor.

La OEA no acpetyó esa propuesta indebida , pero luego sesionaría bajo otros marcos y el resultado fue infartante. 29 países votaron su apoyo a la institucionalidad y al gobierno democrático de Venezuela, uniéndose a las ya definidas `posiciones de CELAc, UNASUR, No Alineados y otros países del mundo.

WASHINGTON DESNUDA SU DIRECCIÓN DEL GOLPE

Y ¿Qué hace Washington ante tamaña derrota en todos los frentes? Por supuesto no se hace cargo de las muertes y daños provocados y salta hacia el vacío bien acompañado por los medios.

En Miami el Nuevo Herald habla de que Venezuela está “al borde de la guerra civil” en una demostración de autismo inducido, ya que repite las aseveraciones nada menos que del Jefe del Comando Sur de Estados Unidos, general John Kelly, quien sostuvo quer es necesario que los venezolanos resuelvan el conflicto interno antes de que se salga de control y aumente la violencia” y por supuesto se inicie la soñada( para ellos) guerra civil.

El secretario de Estado de EEUU, John Kerry, aseguró el pasado 12 de marzo- el mismo en que la UNASUR dio otro fuerte revés a Washington al respaldar a Venezuela en su reunión en Chile- que que el gobierno de Barack Obama se reserva la opción de imponer sanciones contra Venezuela para obligar a una “salida pacífica y negociada con los opositores” Tan tardío como lamentable ya que esto está sucediendo hace tiempo, Pero más aún que su gobierno se reserva imponer sanciones a Venezuela, además de imponer la tesis de supuesta inconformidad de los militares venezolanos.con Maduro.

“Venezuela va camino a la catástrofe económica y en términos de democracia, asegura Kerry, mientras Kelly asegura que la Administración Obama planea sanciones que restrinjan las cuentas bancarias y la libertad de movimientos de los militares venezolanos, para que “influyan en su manera de pensar sobre el futuro del país”. ¿Los está amenazando?

Y para rematar la vieja y ya caduca acusación de narcotráfico para el gobierno venezolano, argumento tan gastado que ya ni se menciona en estos casos,

Kelly insist ió en mencionar el trabajo de las Fuerzas Armadas estadounidenses contra el tráfico de drogas y aseguró que Venezuela es una de las bases desde donde se transportan narcóticos. En su opinión y sin ninguna prueba , miembros de las Fuerzas Armadas y funcionarios del Gobierno venezolano están implicados en los vuelos que parten desde Venezuela con drogas destinadas al mercado estadounidense. Y si lo sabían ¿estaban de acuerdo en recibir la carga?. Cada vez que hablan no aclaran sino oscurecen, Elefantes en la vitrina que cada día crean más contradicciones y no `parecen entender sus propios saltos al vacío.

Estados Unidos insiste en liquidar a Maduro, a pesar de la oposición de la OEA.

Demostrando que no respeta decisiones soberanas de los países del área, Estados Unidos, a través del Secretario de Estado, continúa su campaña de desestabilización de Venezuela.

 

John Kerry, Secretario de Estado norteamericano, apoya el golpe de Estado en Venezuela.

John Kerry, Secretario de Estado norteamericano, apoya el golpe de Estado en Venezuela.

No tienen vergüenza y, sobre todo, no tienen respeto por nadie. Los Estados Unidos, en su soberbia ante la flagrante derrota en Venezuela, siguen apostando por el golpe de estado al gobierno democráticamente electo de Nicolás Maduro. No les importa que en la última reunión de la Organización de Estados Americanos se halla impuesto el respeto a la democracia cuando 29 países pertenecientes a dicha organización regional votaron a favor del mantenimiento del gobierno venezolano actual y la búsqueda de la paz por medio del diálogo entre opositores y oficialistas (diálogo del que se autoexcluyeron los apátridas Henrique Capriles y otros dirigentes de la llamada Mesa de Unidad Democrática [MUD]).

El Secretario de Estado norteamericano, John Kerry, manifestó ayer (jueves 13 de marzo) ante medios de prensa de su país, obviamente transmitido también por cadenas y agencias internacionales de noticias (CNN, BBC, REUTERS et all.) que “Creemos que es momento de que la OEA, sus vecinos, otros aliados y la comunidad internacional se concentren en Venezuela y hagan (a su Gobierno) responsable”. Esta declaración es, entre otras cosas, un llamado a la Organización americana para que modifique su posición de respaldo al gobierno del Presidente electo Nicolás Maduro y un intento de retomar la injerencia dentro de este organismo regional, que claramente le ha dado la espalda e indirectamente le acusa de fomentar la antidemocracia (golpes de estado) a través de un discurso de supuesta  “defensa a la democracia”.

La actitud injerencista, intolerante, de fuerza de los Estados Unidos se evidencia también en las declaraciones del Jefe del Comando Sur de las Fuerzas Armadas gringas, John Kelly (rara coincidencia de nombres), quien asegura que Venezuela se acerca a una catástrofe económica y democrática. Viniendo este criterio del jefe de las fuerzas armadas cuyo objetivo principal es América Latina, no resulta difícil pensar que Estados Unidos pretende allanar el camino de una intervención militar en la hermana República Bolivariana de Venezuela; a ello se suma la otra declaración del mismo personaje que cuestiona la lealtad e integridad de las Fuerzas Armadas venezolanas.

Dentro de todo este panorama mediático de declaraciones se maneja la posibilidad de imponer sanciones a Venezuela, comenzando por restricciones de movimientos monetarios y cuentas bancarias de entidades venezolanas (estatales) en los Estados Unidos.

O sea, que USA no va a permitir que los pueblos democráticos y revolucionarios tomen sus propias decisiones e intentarán cortar cualquier “desobediencia” al gendarme mundial de la “democracia”. No importa quiénes realmente sean los que estén impulsando la violencia en ese hermano país, para los Estados Unidos de América y sus aliados, el culpable es el gobierno de Maduro y esa debe ser la visión que prime en el ámbito regional, aunque el 90 por ciento de los países latinoamericanos opinen lo contrario.

Si un músico famoso en silla de ruedas protestó por una guarimba frente a su casa y fue apedreado por los “pacíficos” opositores y su perro casi quemado vivo, eso no es violencia para los medios de comunicación adscriptos al imperialismo y ni John Kerry, ni el Departamento de Estado gringo se dan por enterado, ese tipo de acto vandálico no entra en los sus parámetros de violación de los derechos humanos, CNN no le da cobertura (ojos ciegos y oídos sordos). Esta es una pequeña muestra de la hipocresía del gobierno norteamericano, que bajo excusas de defender democracias y derechos humanos intenta invadir y volver a colonizar a los territorios libres que dejaron de ser patio trasero y marionetas de su propiedad.

Por eso el imperialismo mantiene una presión constante y un flujo (¿inacabable?) de recursos económicos a la oposición vandálica venezolana para impulsar un golpe de Estado que cambie a la revolución bolivariana por un gobierno títere afín a sus designios.

Pero, calma, está demostrado que América Latina ya no está ciega, sorda y mucho menos muda (29 contra 3 es una abultada referencia) y que las continuas agresiones injustificadas de Estados Unidos en cualquier lugar del mundo le están restando credibilidad y seguidores.

Esa es la razón del desespero yanqui por una victoria en el continente, una victoria que cada día se le hace más esquiva, a pesar de la inversión de millones de dólares en la subversión y compra de conciencias. La salida que le va quedando es lo que desde hace tiempo practica en el Medio Oriente, invasión militar “preventiva” (la inclusión del Comando Sur en el ámbito mediático puede ser una señal en el caso Venezuela), pero que es dudoso que la gran mayoría de los países latinoamericanos apoyen tal solución a un conflicto cuyos móviles, patrocinadores y detonadores ya se conocen bien en el área, de lo cual derivó la consigna casi unánime de la OEA: respetar la democracia existente en Venezuela que eligió por mayoría a su Presidente, Nicolás Maduro.

Los muertos útiles a la “democracia made in USA”.

generalvivasHay una frase muy antigua, vulgarizada en tantas películas, libros, series y novelas: “los muertos no hablan”. Eso es verdad. Pero para los fines imperialistas, los muertos “cuentan”.

Ya se ha convertido en una práctica general en cada intento de desestabilización social de gobiernos no afines al “american way of life” o al aparato de poder mundial yanqui, llevado a cabo por la CIA y otros órganos de inteligencia y “seguridad nacional” del país norteño.

La fórmula es repetida una y otra vez: -desestabilización de la economía familiar; -protestas sectoriales contra el gobierno target; -generación e invención de muertos; -petición de cambio de gobierno, y si se dan las condiciones, -intervención de los Estados Unidos para “preservar la democracia”.

En la región sudamericana hay ejemplos contundentes documentados y en algunos casos, desclasificados de los archivos de la Agencia Central de Inteligencia y la Agencia de Seguridad Nacional, como lo ocurrido en Chile contra el gobierno del Presidente electo democráticamente Salvador Allende. El fallido “golpe prefectural” del 2008 en Bolivia, donde el expulsado ex embajador Philip Goldberg tuvo una participación influyente y sostenida, también incluía entre sus planes la “fabricación de muertos”, como cínicamente lo reconocía el alcalde de Santa Cruz de la Sierra ante los medios de comunicación: “unos muertitos más y este gobierno se va”, decía el controvertido Percy Fernández frente a las cámaras de televisión. Como es sabido, este intento separatista y de golpe de estado no obtuvo los resultados esperados por el gobierno yanqui y más bien salió fortalecido el Presidente Evo Morales, quien en el referéndum revocatorio volvió a ganar con más del 60% de aceptación popular; otro resultado de los sucesos del 2008 fue la deposición de dos gobernadores de oposición (que huyeron luego hacia los Estados Unidos) y la expulsión del embajador norteamericano de Bolivia.

Ahora tocó el turno a Venezuela. Los gringos usando sus viejas y repetidas tácticas, ya mencionadas arriba (“golpe suave”, “guerra de baja intensidad” o como quiera que se llame), ayudados por los antipatriotas de la oligarquía local y políticos corruptos, no han dudado en sacrificar la vida de ciudadanos venezolanos para legitimar la intervención y el derrocamiento (golpe de Estado) del Presidente electo por la mayoría de la población. En ese intento de mostrar al gobierno como represivo, dictatorial y que no respeta los derechos humanos, ni siquiera han tenido escrúpulos para sacrificar a uno de sus hombres: Leopoldo López no se entregó porque es buena gente y confía en la justicia, sino por los elementos de prueba que le mostraron sobre un posible asesinato en su contra, fraguado por los mismos que lo llevaron a alentar el levantamiento opositor violento. Y este no hubiera sido un muerto más, sino que se hubiera convertido en bandera de lucha y justificativo perfecto para la intervención norteamericana, en defensa de “la paz, los intereses de los ciudadanos y la democracia”. El plan también falló.

Quedan por ahí los otros muertos, esos infelices que, sirviendo de escudo a los autores intelectuales y verdaderos beneficiados si caía el gobierno, fueron carne de cañón, sacrificados por las balas de francotiradores escondidos (de forma que nadie pueda saber en realidad quién haló del gatillo ni quién dio órdenes de disparar). A los ideólogos del asesinato (CIA, NSA, Departamento de Estado norteamericano) y sus financiadores (NED, USAID, IRI, ONGs) no les importan los nombres, filiaciones político-partidistas o ideología de los que mueren, solo les sirve el resultado: el número de víctimas, como daños colaterales de un conflicto que probaría que el gobierno de Venezuela es inviable y sería necesario un cambio radical en la “democracia” del país.

El número de muertes, la magnitud del hecho y los presuntos responsables, son datos que luego los medios de des-información manipularán para presentarlos a la opinión pública magnificados y con un lenguaje emocional fuerte, a fin de calentar aún más las tensiones entre oficialistas y opositores, calculando que desembocará en cualquier momento en un conflicto de proporciones desmedidas que ameritará la intervención “pacificadora” de terceros actores (Estados Unidos como “gendarme internacional”). Basta analizar el contenido de los reportes de CNN, Televisión Española, agencias internacionales de noticias, periódicos de derecha de gran circulación y de los medios locales afines a la oligarquía política y económica de Venezuela.

Resumiendo: los muertos cuentan para la imposición de “democracias” al estilo norteamericano e impulsadas por ese gobierno hipócrita de los Estados Unidos.

Pero, a pesar de la planificación, los cálculos fríos y la enorme cantidad de dinero (más de 250 millones de dólares, según un analista boliviano) empleada para pagar la fabricación de muertos (reales o ficticios) en Venezuela, otra vez a los yanquis les ha salido el tiro por la culata y esto es más que evidente en el resultado de la reunión de la OEA, donde (impresionantemente) 29 países apoyaron el mantenimiento de la democracia venezolana (espaldarazo al gobierno electo por mayoría, de Nicolás Maduro) y solo tres países apoyando la antidemocracia: los imperialistas Estados Unidos y Canadá, junto al satélite (gobierno que no pueblo de) Panamá. Esta es una bofetada al imperio que siempre campeó e impuso sus decisiones en la Organización de Estados Americanos y que cada vez más está siendo expulsado de lo que creyeron que era (según el propio Secretario de Estado, John Kerry) su “patio trasero”.

Los muertos cuentan, pesan, pero en esta ocasión el pueblo (los pueblos) ya van entendiendo la mecánica de la “fábrica” y no “compran” la mentira de las culpabilidades elaboradas en los laboratorios de la CIA y los medios de desinformación imperiales.

Conspiran diputados derechistas, Unoamérica y Uribe en golpe “ucraniano” contra Venezuela

Adrián Oliva, María Corina Machado y Cornelia Schmit. Diputados financiados por la CIA que alientan violencia y golpe de estado en Venezuela.

por Jean-Guy Allard

Adrián Oliva

Adrián Oliva

Caracas, 08 Mar. AVN.- Alentados por el golpe de estado de Ucrania que propulsó fascistas y hasta neonazis al poder, políticos de la más rancia extrema derecha sudamericana están al frente de una conspiración golpista contra Venezuela, que pretende aprovechar otra ola de violencia para acapararse del poder. Encabezado por Adrián E. Oliva, presidente de la organización derechista Alianza Parlamentaria Democrática para América Latina (APDA) y miembro de UNOAMÉRICA, junto a la diputada opositora venezolana María Corina Machado, asociada a Leopoldo López, el complot ya cuenta con millonario financiamiento de la NED norteamericana.

Oliva y Machado trabajan en función de sumar parlamentarios de la ultraderecha regional a sus objetivos desestabilizadores en Venezuela y continuar alentando a gobiernos, miembros de parlamentos y ONG regionales a que presionen, bajo el falso pretexto de los “derechos humanos”, al gobierno bolivariano para eventualmente promover el establecimiento de un gobierno de transición en ese país.

Oliva, Machado y la diputada opositora argentina Cornelia Schmit, están en conversaciones con diputados argentinos y colombianos para organizar una cumbre de la APDA con el propósito de discutir la situación venezolana y desarrollar su plan de apoyo a la oposición para el derrocamiento del gobierno de Nicolás Maduro.

Pretenden organizar una delegación o comisión de legisladores de la derecha latinoamericana, adscritos o no a APDA para viajar a Venezuela en un momento que coincida con nuevas olas de violencia de la oposición, para desde Caracas sacar una declaración a la comunidad internacional, llamando a la formación de un gobierno de transición. Simultáneamente se propondrían como “mediadores” en la crisis de Venezuela para la conformación de dicho gobierno. Las intenciones reales, por supuesto, son fomentar un golpe de estado en el país.

Entre los “mediadores” propuestos, aparte de la APDA, estarían UNOAMÉRICA la organización de nostálgicos del Plan Condor, la seudo ONG Human Right Foundation, conocida por su participación en un intento de magnicidio en Bolivia, y la red de paramilitares del ex presidente colombiano Álvaro Uribe.

La función “social” de la APDA, es respaldar y “legitimar” los intentos de golpes de estado, asesinatos y violencia que se generen en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina y demás países progresistas de la región. No puede resultar casual que se haya creado esta supuesta alianza antes de comenzar el 2012, año electoral en Venezuela, evidenciándose sus objetivos de desacreditar la revolución bolivariana.

Los proyectos de Oliva prevén emprender la campaña de apoyo a Leopoldo López, acción similar a la que emprendió por el terrorista Alejandro Peña Esclusa, aliándose a este y buscando liderazgo en la derecha.

Máximo representante en Venezuela de UNOAMERICA, Peña Esclusa fue arrestado en Caracas con 900 gramos de C-4 y detonadores, después de una denuncia por el salvadoreño Francisco Chávez Abarca, un especialista del explosivo militar C-4 formado por Luis Posada Carriles.

Mientras la Human Rights Foundation, es una criatura de la CIA encabezada por uno de sus reconocidos agentes Thor Halvorssen, quien no por coincidencia es también pariente cercano de Leopoldo López. Fue cómplice del fracasado golpe contra el presidente Boliviano Evo Morales, en 2009. La sucursal boliviana de la falsa ONG de Halvorssen era dirigida desde Miami por el terrorista cubanoamericano Armando Valladares, vinculado a la agencia de inteligencia norteamericana, y miembro del circulo de amistades de Luis Posada Carriles.

Oliva y su grupo pretenden además utilizar el escenario de desestabilización en Venezuela para que le sirva como punta de lanza en oxigenar las fuerzas de oposición a los gobiernos de Bolivia, Ecuador, Argentina y demás países progresistas de la región.

Tanto la APDA como su representante, Oliva Alcázar, son “hijos protegidos” de la extrema derecha del senado y congreso estadounidense. Su financiamiento proviene de la NED y la USAID mediante UNOAMÉRICA, que ha sido reiteradamente acusada por sus vínculos con la CIA y que al mismo tiempo abastece monetariamente los proyectos, viajes y eventos de la APDA.

Las enseñanzas terroristas para subvertir los países del ALBA y ganar dinero por esto, Oliva las aprendió de Hugo Acha Melgar, boliviano prófugo por financiar el terrorismo en Santa Cruz en el complot de 2009 y tambien asociado a Human Right Watch y Human Rights Foundation.

Acha Melgar, le mostró a Oliva “el camino del dinero de Washington” y las formas de captar fondos para beneficio propio así como le enseñó que el negocio norteamericano de las denuncias por falsas violaciones de los derechos humanos en países incómodos para EE.UU. es de los más lucrativos, y sobre todo si son contra los países del ALBA.

En Bolivia, el desespero de protagonismo de Oliva le ha resultado más dañino para su carrera, ya que su intención de posicionarse como líder de la derecha boliviana ante Europa y EE.UU. le causó que todos los opositores le dieran la espalda. Esto acompañado de las constantes denuncia de malversación de los fondos entregados, específicamente utilizados para pagos a servicios de prostitutas, donde todavía se comenta los escándalos del Hotel Savoy en Buenos Aires cuando se negó a pagarle sus servicios a una de ellas.

El nivel de movilización y organización de la ultraderecha regional contra el gobierno democráticamente electo en Venezuela, solo es posible con el millonario financiamiento procedente de EEUU y grandes intereses económicos vinculados a la derecha que se destinan para la guerra sucia contra el gobierno de Nicolás Maduro. Jean-Guy Allard AVN 08/03/2014 11:05

Venezuela: los motivos del depredador.

Personajes de la oposición incitaron a la violencia para desestabilizar al gobierno.

Personajes de la oposición incitaron a la violencia para desestabilizar al gobierno. Leopoldo López.

Hoy, en muchos lugares, se debate la situación de Venezuela, algunos, incluso que políticamente han estado del lado de las izquierdas revolucionarias, intentan buscarle cinco patas a un gato del que se le ven claramente las cuatro extremidades. La pregunta que salta demasiado en los comentarios es: ¿qué hay realmente detrás de la inestabilidad del gobierno de Maduro? Y algunos de estos “izquierdistas” hasta se atreven a hablar de “errores” del Presidente venezolano.

¿Será tan difícil ver lo obvio?

La realidad de Venezuela demuestra una intensa penetración ideológica y monetaria en las estructuras opositoras venezolanas y en algunos sectores juveniles, generalmente provenientes de la derecha oligárquica, a la cual se enfrenta el gobierno de este país desde los tiempos de Chávez (aún siguen los tiempos de Chávez).

El modus operandi que utilizan las fuerzas reaccionarias para intentar derrocar al Presidente electo por democracia, Nicolás Maduro, ya lo hemos visto antes en Latinoamérica (caso Allende en Chile) y en las viejas civilizaciones medio orientales, también en algunas europeas recientemente:

–       Primero desestabilizan la economía familiar, a través del agio y la especulación, escamoteando los productos de primera necesidad. Los culpables de este delito son claramente los mayoristas importadores, pertenecientes por regla general a las clases adineradas que están en contra de cualquier proyecto socialista. El objetivo es “calentar” al pueblo echándole la culpa del desabastecimiento al gobierno.

–       Segundo, realizan una ofensiva mediática con los medios opositores propios del país (mayoría) y con el apoyo de “prestigiosas” cadenas internacionales (ejemplo: CNN), las cuales muestran la situación de “crisis” solo desde el lado opositor, maquillado de “pueblo”. En esta ofensiva magnifican los problemas y no le dan cabida a las opiniones favorables al gobierno. Con este accionar logran reforzar las posiciones opositoras y confundir a los menos preparados políticamente.

–       El tercer momento es desatar la violencia abiertamente, utilizando para ello a “personalidades” políticas, líderes de opinión, etc., pertenecientes, obviamente a la oposición. Comienzan a aparecer muertos y heridos que continuamente son achacados a la policía y el ejército, bajo tutela gubernamental, y con los medios opositores (mayoría) aliados, es fácil ocultar a los verdaderos provocadores y culpables de tales muertes, reales o fingidas.

–       Por último aparecen las voces pidiendo cambios, porque la “situación es insostenible”. Voces de dentro y de fuera, incluyendo personalidades culturales del exterior que pueden ser un referente entre la juventud (blanco principal por su maleabilidad y espíritu aventurero), como es el caso del cantante y político frustrado panameño, Rubén Blades. Con ese ambiente inestable y violento, más los reclamos de un “cambio necesario para salvar la democracia y la institucionalidad” (palabras dulces a  los oídos gringos), Estados Unidos declara que es tiempo de “ayudar” a los venezolanos a desembarazarse del tiránico gobierno y se prepara la intervención más el “nuevo gobierno de transición” impuesto.

Esta es la figura. Una performance que le ha salido bien en varias ocasiones a los yanquis, quienes hacen ver que los problemas parten desde el seno mismo de los países socialistas o progresistas de izquierda, demostrando con eso la “inviabilidad” del sistema. Creo que se le llama “golpe suave”. Ni tan suave, porque lo sufren los pueblos, los pobres y desamparados, como siempre.

Pero en Venezuela sí hay una causal que ha ayudado a los norteamericanos y sus satélites opositores en la construcción de este clima turbulento en la sociedad venezolana: por una parte, el fallecimiento del gran líder, Hugo Chávez (tal vez provocado según algunas teorías no tan descabelladas); por otra parte, la debilidad ideológica de una gran parte del pueblo, que, al desaparecer físicamente Chávez creyeron el cuento de que Maduro había sido impuesto para perpetuar el poder, y no analizaron que solo fue una sugerencia del Comandante por el bien del pueblo y la Revolución. Los medios de in-comunicación ayudaron mucho a posicionar esa idea. A pesar de que el chavismo ha ganado sucesivamente más de 18 procesos eleccionarios, el que designó a Nicolás Maduro como Presidente resultó de una “pelea” bastante pareja, en la que el elegido obtuvo una pequeña mayoría en porcentaje.

Caldo de cultivo perfecto para los engendros gringos: tarea fácil, casi la mitad de la población opuesta al sucesor de Chávez, muchos de los que antes seguían al Comandante ahora se echaron atrás, tal vez previendo que sin el líder esa Revolución no duraría. Revolucionarios a medias, más bien “oportunistas” que ante la fuerza de Chávez creyeron más conveniente estar de su lado y ahora sacaron sus garras. De esos hay en todos lados.

Pero por detrás de todo eso, el móvil real es la necesidad norteamericana del petróleo venezolano y la no menos importante necesidad de que el ejemplo de la patria bolivariana no siga expandiéndose por Latinoamérica y el mundo.

Para Estados Unidos es más económico obtener el petróleo cerca de casa a tener que ir a buscarlo al medio oriente. Y Venezuela le cerró esa puerta, así que deben abrirla a como dé lugar.

Si el gobierno bolivariano cae los gringos tienen una victoria nada desdeñable: se elimina una revolución socialista que ha sacudido los cimientos gubernamentales de toda América Latina, propiciando la integración y la posición común en contra de los vecinos del norte; Cuba vería disminuido su soporte económico y hasta podría caer otra vez en el Período Especial (siguen creyendo los yanquis que es garantía de derrumbe de la sociedad cubana actual) y Bolivia quedaría aislada, como único y último bastión de la revolución socialista (comunitaria, algo muy cercano al comunismo). Además, se quedarían con el petróleo de Venezuela.

Este es mi análisis de la situación. Mucha injerencia norteamericana y demasiado apatridismo en la oposición venezolana.

Por eso debemos seguir alertas y ofrecer al bravo pueblo el apoyo moral y hasta físico, incondicional, para mantener viva la Revolución de Chávez, que es la revolución y la posibilidad de integración de toda Latinoamérica.