Aclarando la oscuridad del viaje de Berta Soler.

Por: Vicente Manuel Prieto Rodríguez

Berta en MiamiCuando un ciudadano o ciudadana de algún país reniega de este y utiliza frases como las usadas por la ¿disidente o mercenaria? Berta Soler en su última visita a Miami -“¡Fuera los cubanos de Venezuela!” (dicho con cara de energúmena)- uno se da cuenta de qué clase de persona es, en el caso de la “¿dama? de blanco”: una apátrida de marca mayor, a quien los dólares del imperio norteamericano le valen más que el orgullo de saber que sus compatriotas están dando su ayuda desinteresada a personas de bajos recursos que necesitan los servicios de salud y educación negados por los profesionales capitalistas.

Esa falta de vergüenza mercenaria pone en evidencia a Berta Soler ante sus propios aliados temporales cuando, después de la “bravata” que le planteó a la FNCA y otros grupúsculos cubano-miamenses que le critican por una parte el mal manejo de las “becas” universitarias para jóvenes cubanos desafectos al proceso revolucionario (nepotismo y uso indebido de los fondos financieros destinados al programa contrarrevolucionario) y por otra parte, la mala actitud de su hija, Lienys Moya Soler, “beneficiada” por el proyecto junto a su prima Aleidys Catá Moya, quienes además de sus bajos niveles intelectuales y poco rendimiento académico son acusadas (por sus propios compañeros y varios miembros de grupos “opositores”) de mala conducta y tendencia a los excesos y sustancias prohibidas, ha tenido que ir a Miami en una visita de bajo perfil para tal vez renegociar su aceptación en la mafia cubano-miamense como “dirigente” creíble y seguir manejando los dineros destinados para la subversión en Cuba. A pesar del silencio sobre los verdaderos motivos de Berta en la prensa de Miami, salta a la vista que la bravuconada de dicha señora sobre que “estaba dispuesta a dejar el liderazgo de las Damas de Blanco” le asustó a ella misma, pues para nadie es un secreto que a quienes manejan los recursos de la mal llamada disidencia cubana en Estados Unidos no les importa si es Berta, Juana o su hermana la que pone la cara como “jefa” de las “damas de verde”, pues saben que cualquiera de estas apátridas (no son muchas) puede asumir el rol si se le garantiza el usufructo de los dólares suficientes para mentir acerca de la realidad cubana y armar una que otra “marchita” dizque disidente.

Respecto al proyecto “Somos un solo pueblo” que otorgaría becas universitarias a jóvenes cubanos, financiadas con el dinero del pueblo norteamericano que el Departamento del Tesoro yanqui entrega a la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), ni los mismos apátridas creen que ese “programa” tendrá buenos resultados para la oposición, primero porque no es masivo, segundo porque conocen bien las formas de administración de los responsables en Cuba, Berta Soler y Guillermo Fariñas (nombrados por el propio Jorge Mas Santos) y tercero, porque los pocos “beneficiados” (9 jóvenes apátridas familiares y allegados a los dirigentes de la “disidencia”) no muestran la capacidad intelectual ni académica que esperaban los organizadores del engendro, quiero decir del programa.

El mejor ejemplo de la anterior aseveración lo pone la hija de Berta Soler quien afirmó ante las cámaras y micrófonos de radio y televisión Martí que estudiará primero inglés y luego una carrera universitaria, lo cual parece un afán por alargar el tiempo durante el cual recibirá nada menos que 32 mil dólares solo por 4 años de estudios universitarios y la verdad es que esta “señoritinga” ni siquiera pudo terminar el tercer año en la Universidad de La Habana donde desaprobó nada más y nada menos que ¡7 asignaturas!  De este tipo son los “genios” que la FNCA recluta para “estudiar” en los Estados Unidos de Norteamérica.  Por eso es más fácil para ellos agarrar la plata y gastárselas al estilo del “american way of live”: Homeros Simpsom por siempre.

En resumen, Berta Soler ha viajado apurada a Miami para recomponer sus relaciones comerciales con la FNCA y no perder los réditos económicos que se derivan de su representación de “disidente”, además de mantener a su hija con el beneficio de una beca que solo le deparará unos años de desenfreno y “buena vida” y ninguna preparación profesional. Cosas de la disidencia mercenaria que únicamente tiene como horizonte el dinero norteamericano.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s