Archivos Mensuales: junio 2015

La separata del Caso Terrorismo: una lectura obligada aunque no obligatoria.

213100_1_06En el mundo mediático boliviano existen ciertos especímenes a quienes la responsabilidad social del periodista y su misión de ser canales y no protagonistas de la información les queda grande por su incompetencia y mutan hacia seres operadores políticos de la oposición, derramando por doquier su venenosa bilis. Este es el caso de un tal Emilio Martínez, quien en el medio opositor de internet ejutv ha publicado un articulucho donde compara la gestión gubernamental actual con lo que se cuenta en un libro llamado “1984”. Este libro fue realizado por George Orwell, seudónimo utilizado por el autor inglés Eric Blair, supuesto socialista quien fuera miembro de la policía imperial británica en la Birmania ocupada allá por los años 30 del siglo XX y que se dedicó sobre todo a criticar el socialismo soviético, de lo cual se deduce que pudo ser un agente del gobierno imperialista inglés, curiosamente el mismo que le arrebató las Malvinas a Argentina. El caso es que, con total desprecio y una visible traza de mala intención, este trabajador de los medios opositores hace uso de su libertad de expresión para cuestionar que el Ministerio de Comunicación haya publicado una separata y un documental donde se cuentan las verdades acerca del caso separatista de 2008, en el cual se encuentran implicados terroristas extranjeros bajo el financiamiento de las oligarquías cruceñas, incluyendo al gobernador de Santa Cruz. Hace mucho ruido (gritería) porque la Ministra de Comunicación, Marianela Paco, afirmó que la separata debería ser de lectura obligatoria. Y claro que eso no le conviene a los desinformadores consuetudinarios de ejutv y fauna adscripta, pues entonces todo el mundo conocería la verdad. ¿Por qué no se manifestó este obrero de la prensa de oposición en contra de publicar la separata que salió en otro medio de prensa escrito, mucho antes de la cuestionada, donde se acusaba a Raúl García Linera de haber traído a los mercenarios y al gobierno de haber “montado” el golpe? ¿Por qué no investiga de dónde salieron los fondos para pagar aquella? Ahí se ve la práctica de doble moral de los personajes opositores y sus lacayos, cuando arremeten contra todo lo que huela a gobierno indígena, porque siguen siendo racistas y porque odian la causa del pueblo. Y para terminar, quiero aclararle a quienes me lean que “1984”, aunque se escribió para criticar el “sistema totalitario” soviético, ha terminado siendo referencia para las prácticas de espionaje imperialistas y la forma de dirigir la sociedad en sistemas “democráticos” como el de los Estados Unidos, Reino Unido y España, busquen ese libro, léanlo y saquen sus propias conclusiones, no permitan que algien que leyó la reseña en internet les cuente lo del tío. Por si acaso, Orwell es el autor de frases emblemáticas como: “En una época de engaño, decir la verdad es un acto revolucionario” y la que deberían conocer y aplicar estos dizque periodistas opositores: “Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques, todo lo demás es relaciones públicas”.

Los medios y su mediación en la percepción de la realidad: un vistazo al panorama comunicacional de Bolivia.

Por: Vicente Manuel Prieto Rodríguez

p_23_05_2009Te levantas en la mañana, enciendes el televisor, la radio o lees los titulares de la prensa plana en papel o internet… y te encuentras con un entorno muy similar: muertes, accidentes, heridos, bloqueos, atracos, denuncias, peleas políticas, sindicales y gremiales, descontento por todos lados. Eso es el plato fuerte de las principales emisiones mediáticas bolivianas, aunque no descarto que suceda en la mayoría de los países latinoamericanos. El postre: películas, series y telenovelas que nos presentan mundos donde la violencia es el medio principal de obtener resultados, donde machismo y feminismo se confunden en un mismo ingrediente básico, la ley del más fuerte.

Es ese el panorama que nos da los buenos días y nos acompaña en cada rato libre que tenemos para informarnos o relajarnos. No importa hacer zapping, donde mires es lo mismo. De nada vale diferenciar medios privados o estatales. En todos, unos por acción consciente, otros por desconocimiento e imitación, se fortalece la ilusión de que el país está caóticamente mal.

¿Qué sucede con la información mediática que recibimos día a día? ¿Tan poco profesionales son los periodistas y comunicadores que nos desinforman o nos informan a medias, o es que hay un plan preestablecido para mantenernos flotando en esa “ilusión de caos”?

Personalmente creo que hay de todo un poco. Revisemos la estrategia informativa de los medios de comunicación acá para tratar de entender qué pasa y responder los anteriores cuestionamientos.

Veamos este ejemplo. Un canal de radio o televisión privado, opositor al gobierno, da la noticia de que se ha descubierto corrupción en el llamado Fondo Indígena, menciona nombres, da cifras millonarias y entrevista a mucha gente, sobre todo contrarias al gobierno, para que muestren el asombro y descontento ante tamaño caso de mal manejo de los recursos públicos, luego invita a “especialistas” o líderes de opinión (opositores por supuesto) para que filosofen y hablen de la enorme corrupción que hay – supuestamente – en el gobierno y entre los indígenas originarios; cuando entrevistan a los “involucrados” lo hacen a sabiendas de que sus dificultades con el idioma español les hará caer en contradicciones y se verán ante la opinión pública, sin haber sido juzgados aun, como culpables. Estos medios “olvidan” explicar qué es el Fondo Indígena, por qué ha surgido, cómo se maneja, cuáles son sus estatutos y para colmo, no dan pruebas contundentes, documentadas, ni mencionan fuentes confiables. Esto pasa con todo tipo de información, sea de salud, transporte, seguridad ciudadana, narcotráfico, alimentación, etc. Entonces los televidentes o radioyentes o lectores, nos quedamos con una información incompleta, sesgada, imprecisa, que se repite en todos los canales de información, y como no tenemos tiempo por las presiones diarias del trabajo y obligaciones familiares, para buscar otras fuentes informativas, nos quedamos con esa visión, la asumimos como cierta y nos formamos una opinión basada en los pocos antecedentes que nos dieron. Si se dan cuenta, esto sucede en todos los canales mediáticos y con cualquier tipo de información, la superficialidad es la regla. Cualquier noticia o tema que se comente siempre lo dejan a medias y cuando empieza a carecer de interés, lo abandonan y a otro cuento, desmintiendo la tan utilizada metáfora de que el al público se le da lo que pide, la cosa es al revés: el público pide (acepta)  lo que se le da.

Este modus operandi mediático se basa en la situación que ya describió hace tiempo el estudioso brasileño de la comunicación, Arthur Da Távola, de un público sobreocupado que no tiene tiempo ni deseos de analizar la información que se le ofrece, sino que acepta y asume como válido cualquier cosa que aparezca en la radio, la televisión o los periódicos, sin mayor ejercicio del criterio propio; en nuestro entorno tal situación se potencia ante los bajos niveles educativos existentes.

Es lo que sucede y ello nos impulsa hacia la segunda pregunta sobre la profesionalidad y la posibilidad de una estrategia diseñada para mantenernos en el oscurantismo informativo y en la ilusión de que el gobierno actual no resuelve los problemas.

Lamentablemente, sin que nadie se ofenda, la formación de nuestros comunicadores en las universidades es incompleta, orientada más al tecnicismo profesional que a la obtención de herramientas y conocimientos culturales generales (background) que permiten el uso racional del criterio de valor, o sea, se prepara al periodista para que tome un micrófono, lo ponga frente a un entrevistado y lo deje hablar, haciendo más trabajo de relacionista público que de profesional capacitado para cuestionar y sacar a la luz las verdaderas intenciones, motivaciones e implicaciones de un sucedido. Obvio que existen excepciones, aquellos que han adquirido conocimientos y habilidades a través del estudio autodidacta y la consecución de becas o cursos en el exterior.

La segunda parte de la pregunta puede responderse con lo anterior sumado a una voluntad política de los dueños de medios y directores de los mismos, en función de una estrategia que busca mantener en el pueblo boliviano el sentimiento de zozobra ante el futuro y la baja autoestima que caracterizó al pueblo en los años coloniales y neocoloniales. Esto tiene un objetivo claro: minar el empoderamiento que dio a las clases otrora marginadas la presencia en la cabeza del gobierno boliviano de un igual, un indígena originario que ha puesto a Bolivia incuestionablemente en el vórtice político mundial y le ha devuelto la dignidad (escondida que no perdida) a las naciones originarias que conforman la mayoría de este pueblo. Y ya la pregunta queda respondida: la sumatoria de una escasa preparación profesional con la estrategia mediática del caos aparente – que esconde y silencia las buenas obras y los motivos de verdadera alegría popular con los logros gestados desde hace casi diez años – conforman un entorno mediático de constante ataques a la gestión gubernamental, posicionando en la mente de los consumidores de medios la idea de que todo anda mal y el país es ingobernable.

Claro que esta estrategia funciona solamente en la medida en que los medios son consumidos, porque, si vamos a los hechos, a pesar de las grandes arremetidas la gente sigue valorando altamente la gestión gubernamental de Evo Morales, aunque no esté de acuerdo con algunas cosas, casi siempre grupales o gremiales (llamadas “reivindicaciones sociales”) que provocan paros, bloqueos, protestas, pero que siempre culminan con el fortalecimiento del gobierno, no precisamente lo que esperan los estrategas mediáticos de la oposición.

Lo más lamentable es la posición de los llamados medios estatales, que por ósmosis e imitación ejecutoria, se limitan a reproducir las prácticas “tradicionales” del periodismo boliviano, lo cual, indudablemente, le sirve a las estrategias opositoras, pues, aunque tales medios estatales hagan partícipes a los oficialistas, la forma de tratar los temas, la periodicidad y los términos utilizados no hacen más que ayudar al posicionamiento de la agenda marcada por los medios opositores y en el imaginario social se percibe como “la defensa obligatoria” porque son medios del Estado. Aquí quiero apuntar que si se respetaran (conocieran) las reglas y leyes que rigen la comunicación, se podría marcar agenda desde los medios estatales o afines al Proceso de Cambio y no andar detrás de las noticias que sacan los otros para responder, en la típica actitud del bombero (apagafuegos).

Por otra parte, fijémonos en el diseño de programación de los medios, los tipos de programas que promueven, la ubicación en la escala temporal, el tiempo y espacio que les dedican a los temas; y si lo observamos bien, se hace más clara la intención de crear y fijar un imaginario donde los temas que se le achacan al gobierno se vean actuales – o sea, productos de este momento histórico – y no como herencias del modelo neoliberal precedente (tampoco digo que el modelo neoliberal esté superado); en las emisiones informativas: problemas, acusaciones, delincuencia, inseguridad, accidentes, corrupción judicial y funcionaria, bloqueos, paros, protestas… En la programación general: novelas, noveletas, series, historias todas con contenidos referentes a la violencia en diversos grados, el narcotráfico y la lucha por sobresalir que, según estos productos mediáticos, solo es posible en un mundo donde las “libertades” son garantizadas nada más que por un modelo “liberal” (neoliberal) y donde las pocas luchas sociales quedan relegadas ante el brillo de la vida “democrática”. ¿Es casual este diseño estratégico? ¿Por qué no vemos materiales con profundo contenido histórico-social de nuestros pueblos? ¿Por qué, en vez de invertir muchos recursos en un programa de imitación, no se invierte en programas de rescate del talento propio nacional?

Porque está todo pensado. Todo orientado a cultivar la mediocridad que hace al pueblo manipulable, para sacar ventajas desde una situación de derrota no controlada y crearle problemas al gobierno, que al largo plazo pueda revertirse en una nueva toma del poder de las oligarquías.

Resumiendo, los métodos de des-información reconocibles en el entorno mediático actual de Bolivia, son los siguientes:

  • Información a medias, cortada cuando se necesitan más elementos demostrativos.
  • Poco tiempo de vida de la información: se viola el ciclo útil de la información. Esta dura lo que le conviene al emisor sin importar si el público quiere saber más sobre el tema abordado.
  • Mucha información emocional negativa: todo el tiempo aparecen casos de gentes con problemas que solicitan la ayuda pública entre lágrimas y desesperación. (Se ha llegado a la ridiculez de llevar a llorar a un programa informativo al director de una institución por la gravedad de salud de un compañero).
  • Uso de cifras muy altas, incomprensibles para la media.
  • Uso de porcentajes sin precisar a qué cantidad pertenece ni cuánto o qué representa utilitariamente para el público.
  • No ir a lo concreto en la información – en periodismo se dice que lo que no aporta, sobra -. Por lo general se “cantinflea”, o sea, muchas palabras describiendo lo obvio sin entrar a la explicación racional y comprensible de un hecho, creando confusión.
  • Ocultamiento de datos relevantes que puedan aportar luz acerca de un hecho. (Por ejemplo, en el caso “Terrorismo y separatismo”, los medios se ocuparon de mostrar los puntos novelescos y se olvidaron de mostrar las pruebas incriminatorias contundentes contra los implicados.)
  • Ocultamiento de informaciones que muestran logros populares, o de gestión gubernamental y, en caso de no poder ocultarlas, buscarles cualquier punto de cuestionamiento para sembrar dudas acerca de la validez de los logros.
  • Mostrar como válidos solo los logros individuales, por encima de las gestiones populares, por ejemplo, los “bolivianos de oro” de UNITEL y Bolivisión.

 

Muchos subestiman la capacidad de la comunicación social para gestar movimientos, promover conductas y crear escenarios de acción. La ignorancia lleva a pensar que con spots se resuelve todo y ya se demostró que malas estrategias comunicacionales pueden desembocar en apuros, cuando no en derrotas.

No por gusto todos los gobiernos duraderos han insistido en la profundidad del manejo de la información y la comunicación, algunos lo han hecho desde posiciones ideológicas contrarias al ser humano, como en el caso nazi, otros se han mantenido en el tiempo gracias a la manipulación mediática que les hace creer que viven en un paraíso y otros más, como es el caso de la Latinoamérica revolucionaria, han logrado, aun estando fuera del poder, mantener actitudes contrarias al gobierno que los representa como clase y los protege, precisamente por el manejo (manipulación) de los medios comunicacionales con que cuentan las oposiciones oligárquicas.

La conclusión, ante todo este panorama, es que en Bolivia existe una estrategia mediática para sostener en la opinión pública ideas de “no poder”, de inseguridad, de mal manejo gubernamental, de pobreza, que impelen a los receptores de los medios a posicionarse negativamente y a mantener la baja autoestima, a pesar de que Bolivia es considerada en casi todo el mundo como un país en ascenso.

Cumbre de la CELAC-UE: la opinión de los pueblos debe valer.

Por: Vicente Manuel Prieto Rodríguez

cumbre-pueblos2Estamos en una época de integraciones: regionales, multirregionales, de acercamientos bilaterales y de resolución de conflictos de la forma más pacífica posible, luego de que el mundo se diera cuenta de que el estilo de “guerras preventivas” han creado más caos y problemas que lo que se intentó “solucionar”.

En este marco se desarrollará la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Unión Europea.

La importancia de este evento de Jefes de Estados europeos y latinoamericanos estriba en la voluntad política existente en los países representados para definir las bases que rigen los principios de intercambio, colaboración, comercio y otros temas que surjan en el ejercicio de las relaciones birregionales.

Colateralmente al evento principal se desarrollará, como ya se ha hecho costumbre en las citas planetarias, la Cumbre de los Pueblos, la cual reviste no menor importancia, pues reflejará la opinión de las mayorías.

Allí se debatirán abiertamente temas que tal vez no sean suficientemente abordados en la reunión principal, como el mantenimiento de la paz y la estabilidad en ambas regiones, siempre bajo el principio del respeto a la soberanía de los pueblos, el respeto a sus decisiones en base al derecho de decidir qué sistema económico, social y político es el más adecuado a sus intereses, identidades y realidades propias.

Otros dos temas ineludibles en el momento histórico actual de América Latina y que implica también al resto del mundo, serán el bloqueo económico, financiero y comercial que mantiene Estados Unidos contra Cuba, a pesar de los incesantes reclamos de la comunidad internacional; y el derecho de la República Bolivariana de Venezuela a defender el sistema social elegido por la mayoría de sus ciudadanos.

El bloqueo norteamericano a Cuba es una medida unilateral del gobierno de Washington que afecta a todos los países por su extraterritorialidad, impidiendo el comercio, las inversiones y en general casi todo tipo de relaciones internacionales de la isla caribeña con el mundo, lo cual, en más de 50 años de aplicación ha causado grandes perjuicios al pueblo cubano en la economía (más de dos billones de dólares de pérdidas), la salud, la educación, entre otros renglones que Cuba mantiene con estándares de calidad internacional debido a la probada resistencia, creatividad y voluntad de su pueblo y gobierno.

En Venezuela continúa la agresión imperialista a través de sus acólitos reaccionarios de la oposición al gobierno electo de Nicolás Maduro, con boicots comerciales a productos de primera necesidad, llamamientos a la violencia y desestabilización estatal y a la desobediencia social. Tales acciones han cosechado muertes y enfrentamientos entre oficialistas y opositores, creando tensión y frenando el ejercicio democrático en el gran país sudamericano. Venezuela sufre la injerencia de países y personalidades internacionales asociados a la ultraderecha, como ahora en el caso de Felipe González, expresidente español, que quiere arrogarse el “derecho” de defender al delincuente social Leopoldo López, preso por acciones vandálicas e incitación a la violencia en las llamadas “guarimbas” causantes de varias muertes, en oposición a la decisión soberana de la mayoría del pueblo venezolano.

Las voces de los pueblos se escucharán en esta Cumbre, a pesar de los intentos de acallarlas, porque si se quiere una relación transparente y abierta entre las regiones europeas y latinoamericanas-caribeñas, debe comenzarse por atender y entender la opinión de la mayoría, sin exclusiones.

Fin del bloqueo: condición fundamental para la normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

Por Vicente Manuel Prieto Rodríguez

20150608120622_cumbre_academica_celac_union_europeaTras los primeros pasos dados por los gobiernos de Cuba y Estados Unidos en pos de lograr un deseable acercamiento diplomático y económico entre los dos países, se gestaron una serie de reuniones bilaterales en las cuales ambos han planteado las condiciones necesarias para la normalización de las relaciones, rotas hace más de 50 años, casi desde el inicio del gobierno revolucionario cubano.

Los avances  de los tres encuentros sostenidos por delegaciones cubanas y norteamericanas se pueden resumir en la exclusión de Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo, la autorización de un banco norteamericano para que la misión diplomática cubana en aquel país pueda realizar operaciones financieras y promesas de levantar el criminal bloqueo económico, orientado a desmantelar el sistema socialista escogido por el pueblo cubano desde 1959 y la implantación de la “democracia” estilo U.S.A con un modelo económico neoliberal según el recetario del FMI y el Banco Mundial.

El tema del levantamiento de bloqueo económico a Cuba, es una cuestión de principios que es necesario impulsar, en cualquier escenario de conversaciones y acercamientos. Estados Unidos primero debe levantar el cruel y genocida bloqueo económico internacional que mantiene con el objetivo de debilitar y derrocar el sistema socialista cubano, bloqueo que ya ha costado al pueblo de la isla revolucionaria pérdidas por billones de dólares y un sin número de vidas humanas debido a la obsesión de Washington de no permitir un sistema social diferente a pocas millas de sus fronteras.

Actores políticos, sociales y económicos de la potencia imperial han manifestado la inutilidad de la unilateral pero extraterritorial medida, que solo ha logrado unir aún más al pueblo cubano alrededor de la Revolución y sus líderes.

A pesar de las reiteradas manifestaciones de Obama y otros funcionarios gubernamentales gringos acerca del acercamiento posible y restablecimiento de relaciones, respecto  al bloqueo, no se ven  los avances esperados y la  intención de su levantamiento no está libre de obstáculos, que comienzan con los representantes  cubano-americanos en el Congreso norteamericano, los cuales siguen  viviendo  en la época de la  guerra fría y son los más acérrimos enemigos del cese al enclaustramiento económico de su país de origen.

Cuba día a día  demuestra que no se rinde ante las promesas de “mejoría” económica ni abandonará los logros sociales, educativos, médicos y de inserción igualitaria en estos años de revolución.

El mundo no puede olvidar  ni permanecer inmóvil ante  ese bloqueo asesino e irresponsable en los tiempos actuales; ni cegarse por la “cortina de humo” del proceso de restablecimiento de relaciones con sus reuniones bilaterales  que no resultarán si no se  resuelve el tema de fondo.

Resulta muy importante y es necesario que la comunidad internacional no ceje en la lucha contra ese bloqueo que mantiene al pueblo cubano en una situación económica difícil, pero que no ha podido doblegarlo y más bien ha desarrollado su capacidad de resistencia ante los ataques imperialistas, demostrando creatividad y fé en la Revolución, cuyos mantenidos logros en campos sociales y aun en varios renglones económicos son reconocidos incluso por organismos internacionales históricamente susceptibles al manejo del gobierno norteamericano.

Cuba se mantiene resistiendo, la comunidad internacional debe mantenerse luchando por el levantamiento del bloqueo.