Archivos Mensuales: septiembre 2016

Las sanciones económicas, principal obstáculo para el desarrollo de Cuba

Por: Salim Lamrani en “Rebelión”

“…Las sanciones contra Cuba son anacrónicas, crueles e ineficientes. Tienen un impacto desastroso sobre la economía cubana y afectan durablemente el bienestar de la población de la isla. A pesar de las declaraciones constructivas de la Casa Blanca a favor de un levantamiento de este estado de sitio, no se ha adoptado ninguna medida de envergadura para aliviar a los cubanos de este estrangulamiento económico que dura desde hace más de medio siglo y que la comunidad internacional condena de modo masivo. Desde luego, ninguna normalización completa de las relaciones será posible mientras esté en vigor esta política hostil…”

maxresdefaultA pesar del establecimiento de un diálogo histórico con La Habana el 17 de diciembre de 2014 y pese a la visita oficial del presidente Barack Obama a la isla en marzo de 2016, Washington sigue aplicando sanciones económicas contra la población cubana, suscitando la incomprensión de la comunidad internacional. Establecidas en 1960, en plena Guerra Fría, las sanciones perduran más de medio siglo después, ocasionan importantes dificultades a la economía cubana e infligen sufrimientos inútiles a las categorías más vulnerables de la población. Su costo elevado y su alcance extraterritorial motivan el rechazo unánime de la comunidad internacional. No obstante la resolución de este conflicto asimétrico depende del poder ejecutivo estadounidense, que dispone de las prerrogativas necesarias para desmantelar gran parte de la red de sanciones impuestas a la isla.

ARTÍCULO

Introducción

A pesar del establecimiento de un diálogo histórico con La Habana el 17 de diciembre de 2014 y pese a la visita oficial del presidente Barack Obama a la isla en marzo de 2016, Washington sigue aplicando sanciones económicas contra la población cubana, suscitando la incomprensión de la comunidad internacional. Establecidas en 1960, en plena Guerra Fría, las sanciones perduran más de medio siglo después, ocasionan importantes dificultades a la economía cubana e infligen sufrimientos inútiles a las categorías más vulnerables de la población. Su costo elevado y su alcance extraterritorial motivan el rechazo unánime de la comunidad internacional.

No obstante la resolución de este conflicto asimétrico depende del poder ejecutivo estadounidense, que dispone de las prerrogativas necesarias para desmantelar gran parte de la red de sanciones impuestas a la isla.

Costo de las sanciones económicas

El 13 de septiembre de 2016 Barack Obama volvió a renovar por un año la Ley de Comercio con el Enemigo, una legislación de 1917 utilizada por primera vez por el presidente John F. Kennedy en 1962 para imponer sanciones económicas totales a Cuba, que prorroga el estado de sitio contra la isla.

Esta ley, prorrogada cada año por los nueve presidentes de Estados Unidos desde esa fecha, sólo se aplica contra La Habana [1].

Una vez más el impacto de las sanciones ha sido dramático para la economía y la sociedad cubanas. En un año, de abril de 2015 a marzo de 2016, costaron 4.680 millones de dólares a la isla según Bruno Rodríguez, ministro cubano de Relaciones Exteriores.

En su informe anual sobre las sanciones económicas, las autoridades cubanas estimaron los daños causados a nivel nacional. Resultaron afectados particularmente tres sectores. Primero las exportaciones, ya que Cuba no puede vender bienes ni servicios a Estados Unidos. Luego el costo producido por la búsqueda de mercados alternativos geográficamente alejados de la isla. Y finalmente el impacto financiero, pues Cuba todavía no puede usar el dólar en sus transacciones internacionales, a pesar de las declaraciones del presidente Obama sobre la supresión de esta restricción. “No existe elemento en nuestras vidas en el que no esté presente su impacto”, concluyó Bruno Rodríguez [2].

En total las sanciones económicas han costado 125.000 millones de dólares a Cuba desde su implementación en los años 1960 [3]. Otros sectores vitales, como el de la salud, resultan afectados por las sanciones económicas. Sólo para citar un ejemplo, Cuba no puede adquirir los estimuladores cerebrales profundos, que permiten tratar las enfermedades neurológicas, que produce de modo exclusivo la empresa estadounidense Medtronic.

Varios centenares de pacientes cubanos con la enfermedad de Parkinson, que podrían beneficiar de una mejor calidad de vida gracias a este equipo, se ven privados de él a causa de un diferendo político que opone Washington a La Habana desde hace más de medio siglo [4].

Aspecto extraterritorial de las sanciones

A pesar del acercamiento histórico de diciembre de 2014, varias entidades internacionales fueron fuertemente sancionadas después de esa fecha por realizar, en perfecta legalidad con el derecho internacional, transacciones financieras con Cuba. Así, en mayo de 2015, el banco francés BNP Paribas fue condenado a una multa record de 8.900 millones de dólares por mantener, entre otros, relaciones financieras con Cuba [5].

En octubre de 2015 otro banco francés, Crédit Agricole, tuvo que pagar una multa de 1.116 millones de dólares por el mismo motivo. Conviene recordar que BNP Paribas y Crédit Agricole no violaron ninguna ley francesa y respetaron escrupulosamente el derecho europeo y el derecho internacional. Washington aplicó de modo extraterritorial, es decir ilegal, sus sanciones contra Cuba. Otras entidades financieras también fueron fuertemente sancionadas. Así el banco alemán Commerzbank tuvo que pagar una multa de 1.710 millones de dólares y puso término a todas sus relaciones con Cuba [6].

El poder ejecutivo estadounidense tomó todas estas decisiones.

Margen de maniobra del presidente Obama

No obstante, el presidente Obama lanzó varios llamados al Congreso convidándolo a poner fin al estado de sitio anacrónico, cruel e ineficiente. Expresó varias veces su oposición al mantenimiento de medidas de retorsión económica que además de afectar gravemente el bienestar de los cubanos han aislado a Estados Unidos en la escena internacional. Durante su histórico viaje a Cuba admitió lo siguiente: “La política de Estados Unidos ha fracasado. Debemos tener la valentía de reconocer esta verdad. Una política de aislamiento elaborada para la Guerra Fría no tiene ningún sentido en el siglo XXI. El embargo sólo hace daño al pueblo cubano en vez de ayudarlo. Es una carga de otro tiempo que pesa sobre el pueblo cubano”. La comunidad mundial, favorable a la resolución pacífica de este conflicto, aplaudió este discurso marcado por la lucidez [7].

Sin embargo la retórica constructiva de Barack Obama no ha sido corroborada por hechos tangibles, a pesar de sus prerrogativas como jefe del poder ejecutivo. Es verdad que el presidente de Estados Unidos restableció el diálogo político con Cuba en diciembre de 2014, amplió el número de categorías de ciudadanos estadounidenses autorizados a viajar a la isla en enero de 2015, retiró a Cuba de la lista de los países patrocinadores del terrorismo en mayo de 2015, restableció los lazos diplomáticos con la reapertura de embajadas en Washington y La Habana en julio de 2015, autorizó la exportación de bienes y servicios en el campo de las telecomunicaciones en marzo de 2016 (sólo hacia el sector no estatal) y facilitó la reanudación del transporte marítimo de pasajeros entre ambas naciones en mayo de 2016 y de los vuelos comerciales en agosto de 2016.

No obstante, más allá de estas medidas positivas pero muy limitadas, el presidente de Estados Unidos dispone de todo el margen de maniobra necesario para desmantelar la casi totalidad de la red de sanciones impuestas desde 1960, sin necesitar la autorización del Congreso. Barack Obama podría autorizar a las empresas cubanas a abrir cuentas bancarias en Estados Unidos para facilitar las transacciones comerciales y financieras. Podría también poner fin a la persecución financiera contra Cuba, de la cual han sufrido muchos bancos internacionales. En total la administración de Obama infligió multas por un importe total de 14.000 millones de dólares a diversas entidades bancarias del mundo por sus relaciones con la isla del Caribe. Del mismo modo, la Casa Blanca podría permitir el comercio bilateral entre las empresas cubanas y estadounidenses (importaciones/exportaciones).

También podría consentir a los capitales estadounidenses la posibilidad de hacer inversiones en Cuba. Por fin, podría, por ejemplo, eliminar la restricción que impide que todo barco, cual fuere su origen, que transporte mercancía a Cuba, entre en un puerto estadounidense durante los siguientes seis meses [8].

Sólo hay cuatro sectores que el poder ejecutivo no puede tocar sin el acuerdo del Congreso.

El Presidente Obama no puede autorizar el comercio entre las subsidiarias de las empresas estadounidenses ubicadas en el exterior y Cuba (Ley Torricelli de 1992). En cambio, puede permitir el comercio entre la empresa matriz instalada en Estados Unidos y las empresas cubanas, lo que hace que resulte de facto inútil toda transacción con una subsidiaria establecida en un tercer país [9].

Del mismo modo, Barack Obama no puede permitir el turismo ordinario en Cuba (Ley de Reforma de las Sanciones Comerciales de 2000). En cambio puede perfectamente multiplicar el número de categorías de ciudadanos autorizados a viajar a la isla y ampliar su definición. Así, la Casa Blanca podría redefinir la noción de “viaje cultural” e integrar por ejemplo la visita de un simple museo. De este modo todo ciudadano que se comprometa a visitar un museo durante su estancia en Cuba podría beneficiarse de la categoría “viaje cultural” [10].

Sin el acuerdo del Congreso, el presidente Obama tampoco puede autorizar la venta a crédito de materias primas alimenticias (Ley de Reforma de las Sanciones Comerciales de 2000). En cambio puede perfectamente consentir la venta a crédito de todo producto no alimenticio, lo que limitaría considerablemente el impacto de la sanción [11]. Finalmente la Casa Blanca no puede permitir las transacciones con las propiedades estadounidenses nacionalizadas en los años 1960 (Ley Helms-Burton de 1996). No obstante, puede abrir la vía a todo negocio que implique las demás propiedades de la isla [12].

Rechazo unánime de las sanciones

Todos los sectores de la sociedad estadounidense están a favor del levantamiento de las sanciones económicas. El mundo de los negocios, mediante la Cámara de Comercio de Estados Unidos, desea fuertemente su fin pues ve un mercado de 11 millones de habitantes a 150 kilómetros de las costas estadounidenses que acoge a otros inversionistas internacionales. La opinión pública favorece a más del 70 % la normalización completa de las relaciones bilaterales entre ambas naciones, pues no entiende por qué su gobierno le prohíbe viajar a Cuba para hacer turismo ordinario.

Las autoridades religiosas, mediante el Consejo Nacional de Iglesias, han condenado las sanciones por el sufrimiento que infligen a la población de la isla. Los cubanoamericanos, con un 63 % según un sondeo de septiembre de 2016, también son partidarios del levantamiento de las sanciones, pues saben que las medidas económicas hostiles afectan a sus familiares en la isla [13].

Por fin conviene recordar que en 2015, por vigésimocuarta vez consecutiva, 191 países sobre 193 pidieron el fin del estado de sitio contra la isla durante la reunión anual de la Asamblea General de Naciones Unidas [14].

Un conflicto asimétrico

Algunos observadores consideran que Cuba debe responder a los gestos que realizó el presidente Obama con cambios de orden interno. Olvidan de hecho el carácter asimétrico del conflicto.

En efecto, en el diferendo que opone Washington a La Habana, la hostilidad es unilateral. Cuba no impone sanciones económicas a Estados Unidos, no ocupa de modo ilegal una parte de su territorio soberano (Guantánamo), no financia abiertamente a una oposición interna con el objetivo de conseguir un “cambio de régimen”, no roba el capital humano como lo hace la Ley de Ajuste Cubano, no realiza transmisiones ilegales destinadas a fomentar la subversión interna -como es el caso con Radio y TV Martí- Por otra parte, Cuba es una nación independiente y según el derecho internacional y desde el Congreso de Westfalia de 1648, que reconoce la igualdad soberana entre los Estados, los cambios en la isla son competencia exclusiva del pueblo cubano, el único que puede decidir su sistema político y su modelo de sociedad.

Conclusión

Las sanciones contra Cuba son anacrónicas, crueles e ineficientes. Tienen un impacto desastroso sobre la economía cubana y afectan duramente el bienestar de la población de la isla. A pesar de las declaraciones constructivas de la Casa Blanca a favor de un levantamiento de este estado de sitio, no se ha adoptado ninguna medida de envergadura para aliviar a los cubanos de este estrangulamiento económico que dura desde hace más de medio siglo y que la comunidad internacional condena de modo masivo.

Desde luego, ninguna normalización completa de las relaciones será posible mientras esté en vigor esta política hostil.

[1] EFE, «Obama renueva Ley de Comercio con el Enemigo que sustenta el embargo a Cuba”, 13 de septiembre de 2016.

[2] Óscar Figueredo Reinaldo, José Raúl Concepción & Layrene Pérez, «En un año el bloqueo restó cuatro mil 680 de dólares a la economía cubana», 9 de septiembre de 2016.

[3] Ibid.

[4] República de Cuba, “Informe de Cuba sobre la resolución 70/5 de la Asamblea General de las Naciones Unidas titulada ‘Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba’”, junio de 2016. http://www.cubadebate.cu/wp-content/uploads/2016/09/Necesidad-de-poner-fin-al-bloqueo-econ%C 3%B3mico-comercial-y-financiero-impuesto-por-los-Estados-Unidos-de-Am%C3%A9rica-contra-Cuba .pdf (sitio consultado el 19 de septiembre de 2016).

[5] Le Monde, « La BNP Paribas formellement condamnée à une amende record aux Etats-Unis», 1 de mayo de 2015.

[6] Bruno Rodríguez, «Le blocus économique, commercial et financier appliqué à Cuba continue d’exister pleinement et complètement», 28 de octubre de 2015. http://fr.granma.cu/mundo/2015-10-28/le-blocus-economique-commercial-et-financier-applique-a-cu ba-continue-dexister-pleinement-et-completement (sitio consultado el 19 de septiembre de 2016) ; República de Cuba, “Informe de Cuba sobre la resolución 70/5 de la Asamblea General de las Naciones Unidas titulada ‘Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba’”, op. cit.

[7] Barack Obama, «Remarks by President Obama to the People of Cuba», The White House, 22 de marzo de 2016. https://www.whitehouse.gov/the-press-office/2016/03/22/remarks-president-obama-people-cuba (sitio consultado el 17 de septiembre de 2016).

[8] República de Cuba, “Informe de Cuba sobre la resolución 70/5 de la Asamblea General de las Naciones Unidas titulada ‘Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba’”, junio de 2016. http://www.cubadebate.cu/wp-content/uploads/2016/09/Necesidad-de-poner-fin-al-bloqueo-econ%C 3%B3mico-comercial-y-financiero-impuesto-por-los-Estados-Unidos-de-Am%C3%A9rica-contra-Cuba .pdf (sitio consultado el 19 de septiembre de 2016).

[9] Ibid. page 5 / 6

[10] Ibid.

[11] Ibid.

[12] Ibid.

[13] EFE, «Mayoría cubanoamericanos quiere fin embargo, pero no cree en cambios en Cuba», 14 de septiembre de 2016.

[14] Nations unies, «191 países piden en la Asamblea General el fin del bloqueo contra Cuba», 27 de octubre de 2015. http://www.un.org/spanish/News/story.asp?NewsID=33704#.V-ACGXrj-2U (sitio consultado el 19 de septiembre de 2016). Salim Lamrani. Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Cuba, ¡palabra a la defensa!, Hondarribia, Editorial Hiru, 2016. http://www.tiendaeditorialhiru.com/informe/336-cuba-palabra-a-la-defensa.html Página Facebook: https://www.facebook.com/SalimLamraniOfficiel

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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El neoliberalismo atroz y subalterno de nuestros días

La Habana, 26 sep (PL) Parece que quedan pocas dudas de que en Argentina, Brasil, Paraguay y Honduras la política económica neoliberal de sus actuales gobernantes, está devolviendo al hambre y la miseria a los que fueron sacados de ellas, como diría el teólogo Leonardo Boff.

 

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Manifestantes en México contra políticas de Enrique Peña Nieto.

Las calles ya empiezan a vibrar, particularmente en Argentina y Brasil, donde la gente sale en manifestaciones cada vez más multitudinarias para protestar contra las medidas neoliberales de los presidentes Mauricio Macri y Michel Temer.

No hace falta que pase más tiempo para constatar la apremiante necesidad de cortar el paso a la distopía y levantar un nuevo muro sobre los cimientos de aquella utopía forjada por Hugo Chávez, Néstor Kirchner y Lula, seguida y mantenida por Rafael Correa y Evo Morales.

Lo importante está en tomar en cuenta los errores cometidos para no caer de nuevo en ellos y comprender que la conciliación de clases es un espejismo creado por el capitalismo neoliberal en esta fase de exagerada concentración de la riqueza. La realidad cruda es que la lucha entre ellas es permanente aun cuando la burguesía se proletarice o el proletariado se aburguese.

Ascensos al poder como los de Macri y Temer jamás deben ser considerados el fin de la historia, sino acicate para continuarla, buscar la unidad y corregir el tiro pues las fuerzas progresistas tienen muy poco margen para los fracasos. La batalla planteada por la derecha es de vida o muerte, como se ha visto en Brasil con el golpe parlamentario a Dilma y la cacería a Lula, y así hay que asumirla.

Donde la derecha gobierna reinstala un neoliberalismo salvaje y agresivo para intentar demostrar que su círculo cero no quedó desbalanceado por los gobiernos progresistas y tienen incluso más fuerza que antes, lo cual es una falacia, pues aunque parezca contraproducente, el retorno neoliberal en esas condiciones es una muestra de debilidad.

A pesar de todo, la izquierda no está derrotada ni replegada como se demuestra en Venezuela, donde la derecha no ha logrado imponer la violencia y el chavismo se recupera en medio de una enconada lucha de clases y un proceso ideológico para rescatar la originalidad y la fuerza de su cultura y de su historia.

Los Macri, o los Temer, y algunos más, han dado a luz un sistema de antihéroes, probablemente el más cabal de nuestra época, y ese es un eje central de la crisis del espíritu que se vive en especial en Brasil y Argentina.

Un sistema antihéroe con una brújula moral de falsos valores emocionales opuestos a aquellos reconocidos por la sociedad, y sus cabecillas viven como tuercas locas sin importarles ni el orden ni el caos que generan, haciendo lo que en cada momento piensan según sus reglas y ambiciones, como monarcas de una sociedad contaminada por sí mismos, en la que la dignidad humana es una categoría de quinta para ellos.

Los antihéroes tienen un grave problema, y es que a lo largo de sus vidas no logran entender que carecen de esencia, que son como un saco vacío, estrujado, sin forma ni contenido, porque no son héroes, ni pensadores, no tienen existencia histórica, y en el flujo y reflujo de ese agotador trabajo de ser visibles, hacen barbaridades porque para ellos todo se vale, y sin aparente cargo de conciencia.

Sus propias reglas éticas las rompen cuando les viene en ganas y se abalanzan a una vida vulgar, genérica, mediocre ante lances difíciles como las evidencias de corrupción con los papeles de Panamá o Bahamas, o escándalos como Lava Jato que los involucra.

Aún con ese lastre tan negativo armaron bochornosos montajes como el juicio parlamentario a Dilma Rousseff o la campaña de descrédito y amenazas a Cristina Fernández, o lo que hacen ahora en Ecuador contra Rafael Correa, en Bolivia contra Evo o en El Salvador a los líderes del Frente Farabundo Martí.

Esa crisis del espíritu no es general, sino atinente únicamente a la autocracia de pacotilla que reina como aquellos saurios que no saben andar sin hacer bulla.

Estos señores, con su apetencia de grandeza y su incultura, buscan destruir la utopía y construir una distopía para erigir sobre los escombros de los sueños de la gente un monumento a la petulancia, la malversación y la macrocorrupción.

Mientras tratan de agrandar sus figuras con modos chabacanos, intentan enterrar el culto a próceres de la Independencia -como Henry Ramos Allup en Venezuela con Bolívar y Chávez- cada vez más alejados de las generaciones contemporáneas, y más invisibles a los jóvenes que tratan de deformar en las escuelas con nuevos y engañosos curriculum, y en las calles con una cultura de hojalata y consumista al servicio de un neoliberalismo atroz, devastador y subalterno.

Repercusión internacional por discurso de Canciller cubano en la ONU.

23 septiembre, 2016 / Fuente: Radio Rebelde

bruno-en-la-onu-580x314Cuba no renunciará a uno solo de sus principios”, este es un titular que en las últimas horas se reitera en varios medios internacionales de comunicación. En la prensa digital y las redes sociales tiene gran repercusión la intervención pronunciada por el Canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, durante la tercera jornada del debate de alto nivel de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas.

Los despachos de agencias noticiosas destacan la intervención del Ministro de Relaciones Exteriores en Nueva York, y su afirmación de que los cubanos “no renunciamos, ni renunciaremos a uno solo de nuestros principios revolucionarios y antiimperialistas, a la defensa de la independencia, de la justicia social y los derechos de los pueblos”.

La prensa internacional destacó que “Cuba denunció en la Asamblea General de la ONU la vigencia del bloqueo aplicado por Estados Unidos durante más de medio siglo, pese al acercamiento bilateral y la reanudación de las relaciones diplomáticas entre los dos países”.

La Agencia Venezolana de Noticias publicó que “Bruno Rodríguez Parrilla reiteró la disposición del gobierno cubano a continuar desarrollando un diálogo respetuoso con el gobierno de los Estados Unidos, sabiendo que resta un largo camino por recorrer para avanzar hacia la normalización, lo que significa construir un modelo de relaciones bilaterales totalmente nuevo en una historia común que nunca podrá ser olvidada”.

De manera especial, la AVN resaltó que Cuba “continuará respaldando al gobierno y pueblo venezolano, a la unión cívico-militar y al presidente constitucional Nicolás Maduro Moros, en la defensa de su soberanía y autodeterminación frente a la injerencia imperialista y oligárquica que trata de destruir la Revolución bolivariana y chavista para apropiarse de las riquezas petroleras y revertir las enormes conquistas sociales alcanzadas”.

La cadena multinacional Telesur trasmitió el discurso a través de su señal y su página web; al tiempo que recalcó que “Cuba no renunciará a la defensa de la independencia, la justicia social y los derechos de los pueblos ni a los compromisos de cooperación con los más necesitados”.

Por su parte, la Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina difundió un despacho bajo el título “Cuba denuncia en la ONU vigencia del bloqueo estadounidense”, a propósito del discurso pronunciado por el Jefe de la Diplomacia cubana, el cual concita repercusión en varios medios de comunicación de la región y el mundo.

Vigencia del bloqueo contra Cuba

Cuando el 17 de diciembre de 2014, Estados Unidos y Cuba anunciaron el restablecimiento de las relaciones diplomáticas podría parecer que la guerra económica contra Cuba iba llegando al final, pero no ha sido así.

El 17 de diciembre del 2014, el General de Ejército Raúl Castro Ruz y el presidente Barack Obama anunciaron al mundo la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, quedando abiertas las puertas para futuras negociaciones en beneficio de ambas naciones. A partir de este momento histórico podría parecer que la guerra económica contra Cuba iba llegando al final, pero no ha sido así. El bloqueo, incluyendo las regulaciones de la Oficina para el Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, han continuado poniéndose en práctica.

El 11 de febrero del 2015 la subsidiaria del Banco Santander, en México, rechazó efectuar una pequeña transacción de 68 290 euros emitida por el Banco Central de Cuba, no para adquirir algún producto o materia prima, no para comerciar, sino para que Cuba pagara la membresía al Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos.

El 12 de marzo el banco alemán Com­mer­z­bank fue multado por la OFAC con 1 710 millones de dólares, entre otras razones, por mantener relaciones económicas con Cuba.

El 25 de marzo la OFAC impuso una multa de 7 658 300 dólares a la compañía estadounidensePayPal por realizar transacciones que involucraban bienes supuestamente de origen cubano o de interés nacional cubano.

De acuerdo con un informe del Ministerio de Cultura, entre abril del 2014 y marzo del 2015, el bloqueo produjo una afectación de más de 24 millones de dólares a la cultura cubana, principalmente a los sectores de la enseñanza artística y la música. En el primer caso las consecuencias se reflejan en la calidad del aprendizaje y en la creatividad de los estudiantes, al limitarse la adquisición de elementos básicos de la base material de estudios como instrumentos musicales, accesorios pa­ra las artes plásticas, zapatillas, y vestuarios propios del ballet y la danza. En el segundo caso las afectaciones están relacionadas con las presentaciones en vivo de los artistas cubanos en territorio estadounidense, con las ba­rreras existentes en la comercialización discográfica, y con los ingresos por derecho de autor.

Según dio a conocer el Ministerio de Edu­cación, durante el mismo periodo, en el sector educativo el bloqueo había causado pérdidas por casi dos millones de dólares. Las sanciones impuestas por el Gobierno de Estados Unidos a los países que negociaban con Cuba, habían provocado que compañías extranjeras se abstuvieran de exportar artículos necesarios para el proceso enseñanza-aprendizaje, lo que obligó a las autoridades cubanas a adquirirlos en China, un mercado muy lejano que eleva los gastos por concepto del pago de fletes. La retribución a los profesores que cumplen misión en otras naciones también se ve afectada, por la prohibición de emplear el dólar estadounidense en transacciones bancarias.

El 1ro. de junio la compañía estadounidense SIGMA Aldrich, líder mundial en la producción química y bioquímica, se negó a suministrar a la empresa cubana Quimimpex productos químicos indispensables para el desarrollo de la industria. Alegó que no podía proporcionar productos, servicios ni información técnica, porque Cuba era un país sometido a las leyes del bloqueo.

Al día siguiente, la empresa estadounidense Columbiana Boyler Company, especializada en la fabricación de contenedores presurizados, se negó a suministrar a la em­presa cubana Quimimpex los cilindros ne­ce­sarios para envasar el cloro que se emplea en la potabilización del agua del sistema de acueductos, indicando que el Departamento de Comercio no había dado la autorización co­rres­pon­diente para hacer la negociación.

El 20 de julio los gobiernos de Cuba y Estados Unidos restablecieron las relaciones diplomáticas, y sus respectivas secciones de intereses fueron convertidas en embajadas. Las autoridades cubanas reiteraron que para normalizar por completo los nexos, Wa­shing­ton debía levantar el bloqueo, devolver el territorio ocupado ilegalmente por la base naval en la bahía de Guantánamo, cesar las transmisiones radiales y televisivas ilegales ha­cia la Isla, y suspender las acciones que pretenden subvertir el orden interno.

El 27 de octubre del 2015 se registraron 191 votos a favor de la Resolución contra el bloqueo presentada por la delegación de Cuba en la Asamblea General de la ONU, con solo dos votos en contra (Estados Unidos e Israel) y esta vez sin ninguna abstención, lo que constituye una demoledora manifestación de re­chazo de la comunidad internacional al Go­bierno de Estados Unidos por vigésimo cuarta ocasión consecutiva desde 1992. Un proceso que parece no influir en los funcionarios en­cargados de tomar decisiones al respecto, porque las medidas de implementación del bloqueo continuaron.

En noviembre del 2015, cuatro meses después del restablecimiento de relaciones diplomáticas, la OFAC impuso al banco francés Cré­dit Agricole una multa de 1 116 millones 893 585 dólares, por procesar 173 transferencias elec­trónicas, vinculadas a propiedades de interés para el Gobierno cubano o sus nacionales, hacia o a través de instituciones financieras localizadas en territorio estadounidense.

El 20 de enero del 2016 la compañía de diseño norteamericana WATG Holdings Inc. fue multada con 140 400 dólares por transgredir el régimen de sanciones unilaterales contra Cu­ba, debido a que entre octubre del 2009 y ma­yo del 2010 la subsidiaria de la WATG en el Rei­no Unido, Wimberly Allison Tong and Goo, había trabajado para una empresa qatarí en el diseño y arquitectura de un proyecto de hotel en Cuba, por el que recibió tres pagos que ascendieron a 356 714 dólares.

En febrero la compañía francesa CGG Ser­vice S.A., fue multada por la OFAC con 614 250 dólares, porque durante los años 2010 y 2011 proveyó de servicios, piezas de repuesto y equi­pamiento de origen estadounidense pa­ra la exploración de gas y petróleo, a em­bar­ca­ciones que operaban en aguas territoriales cubanas. Además la OFAC señaló que la subsidiaria venezolana de la sucursal de CGG Services realizó cinco transacciones relacionadas con el procesamiento de información para investigaciones sísmicas conducidas por una entidad cubana en la Zona Económica Ex­clu­siva de Cuba, lo que según el texto emitido por la OFAC ocasionó un daño significativo a los objetivos del programa de sanciones al proveer un beneficio económico sustancial a Cuba.

A finales de febrero el Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso una multa a la compañía estadounidense Halliburton por violar las regulaciones del bloqueo a Cuba, cuyo monto ascendió a 304 706 dólares. De acuerdo con el reporte de la OFAC, entre febrero y abril del 2011 esta compañía y sus subsidiarias en Islas Caimán habían exportado bie­nes y servicios por valor de un millón 189 752 dólares, con el objetivo de apoyar la exploración de petróleo y gas, y las actividades de perforación en el Bloque Sur Costa Adentro, en la provincia angolana de Cabinda. Según la OFAC la compañía cubana Cuba Petróleo (Cupet) poseía intereses en el consorcio de producción de gas y petróleo que trabajaba en ese territorio del norte angolano.

Las medidas financieras contra Cuba des­de inicios del 2015 hasta febrero del 2016 fueron continuidad de las aplicadas por la administración Obama desde su primer mandato, lo que reafirma la persistencia de la aplicación del bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, a pesar del nuevo contexto bilateral iniciado a partir de los anuncios del 17 de diciembre del 2014 y de la apertura de em­bajadas en ambas capitales en el verano del 2015.

En ese breve periodo el Gobierno estadounidense multó a ocho entidades de diferentes países por un valor acumulado de 2 836 millones 681 581 dólares. Hasta la fecha señalada anteriormente sumaban 49 las multas im­puestas durante el gobierno de Obama por vio­laciones de los regímenes de sanciones con­tra Cuba y otros países. Según el sitio Cu­baMinrex/Cubavsbloqueo, en ese instante el valor acumulado de penalidades ascendía a 14 397 millones 416 827 dólares.

El 15 de marzo del 2016 los departamentos del Tesoro y Comercio anunciaron nuevas medidas para modificar la aplicación de algunos aspectos del bloqueo en los sectores de viajes, servicios financieros y comercio. A partir de este momento los estadounidenses podrían visitar Cuba dentro de la categoría de «viajes educacionales pueblo a pueblo» de manera individual, porque hasta esa fecha solo habían podido hacerlo de forma colectiva, lo que hacía los viajes más caros y engorrosos. Sin embargo, se ha mantenido en vigor la prohibición de hacer turismo, establecida en la ley estadounidense. Cuba es la única nación que los ciudadanos de ese país no pueden visitar con fines turísticos.

Otras medidas anunciadas consistieron en que los estadounidenses podrían comprar productos cubanos, incluidos ron y tabaco, durante su estancia en terceros países, algo que también les estaba prohibido; que los cubanos que trabajaran en Estados Unidos y contaran con la visa habilitada para tales efectos podrían obtener un salario o compensación, y que las empresas norteamericanas podrían «contratar a ciudadanos cu­banos bajo ciertas condiciones», aunque no se especificaron cuáles serían esas «condiciones».

Como parte de estas «nuevas medidas» se autorizaría el uso del dólar estadounidense en las transacciones financieras internacionales cubanas con terceros países y las transacciones autorizadas entre Cuba y Estados Uni­dos. Hasta el momento, en la práctica esta «nueva medida» no ha podido implementarse debido al creciente rechazo de los bancos extranjeros a operar con Cuba por ser un país bajo sanciones de Estados Unidos. Como resultado, Cuba no ha podido realizar pagos ni depósitos en esta moneda.

Posteriormente la Banca Nacional del La­voro, de Italia, no acreditó las ventas de la oficina de Cubana de Aviación correspondientes a enero y febrero del 2016, ascendentes a 144 946 y 130 179 euros respectivamente. La re­presentación de la aerolínea notificó al banco, quien respondió que su cliente era la Aso­cia­ción de Transporte Aéreo Inter­na­cio­nal (IATA) por lo que no los atenderían directamente. Una situación similar se había producido con las ventas de septiembre, octubre y noviembre del 2015, provocando falta de liquidez para operar. Después se conoció por la oficina de la IATA en Madrid, que todavía el banco se estaba negando a efectuar transacciones con Cuba por cuestiones relacionadas con el bloqueo.

El informe de Cuba en ocasión de la votación correspondiente a este año 2016 —que se realizará el 26 de octubre— dado a conocer en la conferencia de prensa del pasado 9 de septiembre por el canciller cubano Bruno Ro­drí­guez Parrilla, expresa que en casi seis décadas los daños acumulados por el bloqueo de Es­tados Unidos contra Cuba ascienden a 753 688 millones de dólares, calculados al valor del oro, tomando en cuenta su depreciación. Es­to equivaldría, a precios corrientes, a no me­nos de 125 873 millones de dólares.

El presidente estadounidense renovó el pasado martes 13 de septiembre la vigencia de la Ley de Comercio con el Enemigo de 1917, uno de los pilares en que se asienta el bloqueo económico, comercial y financiero establecido oficialmente en febrero de 1962.

La actuación del Gobierno de Estados Uni­dos confirma que aun cuando ha dado pasos positivos en la modificación de la implementación de algunos elementos del bloqueo, quedan muchas restricciones vigentes que impiden concretar muchas de las medidas que posibiliten avanzar hacia la normalización de las relaciones económico-comerciales entre ambos países.

* Investigador del Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado.

** Colaborador del Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado

Larry Silverstein, el arrendatario del edificio WTC7, consultó con aseguradoras sobre la demolición del inmueble horas antes de su caída en el 11-S

x*Greg Grisham*

Tomado de ArgosIs Internacional

14232463_1096194350468310_8923913113376599157_nEn un reportaje de la cadena estadounidense FOX es inesperadamente revelada, por las declaraciones de un oficial entrevistado, que “Silverstein había telefoneado a su compañía de seguros para ver si se autorizaría la demolición controlada del edificio”. Pocas horas después los 47 plantas del WTC7 desplomaron simétricamente en un plazo de 7 segundos en un clásico ejemplo de demolición controlada.

Es un resumen traducido del artículo escrito por Joseph Paul Watson de Prisión Planet.com del 23 de Abril, 2010.

Larry Silverstein se hizo “famoso” por decir en 2001 ante cámara “decidimos tirarlo para evitar perder más vidas” así originando la controversia “Pull It”, (Hoy nada más buscar “Pull It” en Google produce ¡millones de resultados! dedicados a esta declaración de Silverstein que hasta hoy sigue negando haberlo dicho. Pero ahora, se revela que efectivamente oficiales estaban considerando la posibilidad de dinamitar el inmueble…

¿Cómo es de esperar demoler el edificio cuando dicho proceso se lleva semanas o incluso meses para configurar correctamente, incluso sin el caos del 11-S? ¿Cómo podrían colocar correctamente explosivos en tan corto plazo dentro de un edificio en llamas que ya había sido evacuado? – ¿A menos que los explosivos ya estaban en su lugar? Esta nueva revelación es asombrosa y debería ser investigado inmediatamente.

Es en este reportaje de FOX News, irónicamente dedicado a ridiculizar al anterior gobernador del estado de Minnessota, Jesse Ventura, por sus esfuerzos con el movimiento por la verdad sobre el 11-S. Son las declaraciones del anterior Fiscal de Washington D.C:, Jeffrey Scott Shapiro, que inesperadamente revela que el arrendatario del World Trade Center, Larry Silverstein, estaba hablando por teléfono a su compañía de seguros para intentar convencerlos de que el edificio debería ser derribado por demolición controlada. (Recordemos que Silverstein recogió cerca de US $ 500 millones de dólares en seguros como resultado del colapso del edificio 7, una estructura de 47 pisos que no fue impactado por un avión, pero se derrumbó en siete segundos el 11 de septiembre.) Afirma Jeffrey Scott Shapiro, “Yo estaba trabajando como periodista para Gannett News en la Zona Cero ese día, y recuerdo muy bien lo que he visto y oído.”

“Poco antes de que el edificio se derrumbó, varios oficiales de la policía de Nueva York y los trabajadores de Con Edison me dijeron que Larry Silverstein estaba hablando por teléfono con su compañía de seguros para ver si se autorizaría a la demolición controlada del edificio. Decían que su fundación ya estaba inestable y se esperaba su caída”.

En febrero de 2002, Silverstein Properties ganó 861 millones de dólares para riesgos industriales asegurados para reconstruir en el sitio del WTC 7.. La inversión estimada por Silverstein Properties fue de 386 millones de dólares. El resultado refleja una ganancia de casi $500 millones, debido al argumento de que era un acontecimiento accidental imprevisto.

“La demolición controlada redujo al mínimo los daños causados por el colapso inminente del edificio y salvó vidas. Muchos agentes del orden, bomberos y periodistas fueron informados de esta posible opción. No era ningún secreto. No hubo ninguna conspiración”, escribe Shapiro.

Sin embargo, obviamente al tanto de cómo afectaría a su reclamación de seguro, Larry Silverstein rotundamente niega que hubo un plan para demoler el edificio WTC7 intencionalmente.

Esta metedura de pata de Shapiro debería preocupar a no solamente Larry Silverstein por poner en duda el pago del seguro masivo que recibió sobre la base de que el colapso fue accidental sino a todo el tinglado de beneficiarios de la versión oficial del 11-S.

En su famosa metedura de pata en 2001 Silverstein dijo, “Recuerdo que recibí una llamada del comandante del cuerpo de bomberos, diciéndome que no estaban seguros de que iban a ser capaces de contener el fuego, y me dijo: ‘Hemos tenido esa pérdida terrible de vidas, tal vez lo más inteligente que hacer es tirarlo. Y ellos hicieron esa decisión de retirarse y vimos el colapso del edificio “… 

Recordemos que varias agencias de noticias, incluyendo la BBC, la CNN y la FOX, informaron en directo de que el edificio WTC7 se había derrumbado 20 minutos antes de que sucediera.

Imágenes transmitidas 20 minutos antes del colapso del edificiomuestran la reportera de la BBC Jane Standley hablando sobre el colapso del WTC 7, mientras el edificio todavía seguía de pie. Otra emisión de la BBC muestra a los periodistas discutiendo el derrumbamiento del edificio 26 minutos antes de que sucediera.

El aspecto más reprobable de este artículo es la revelación involuntaria de Shapiro que Larry Silverstein estaba hablando por teléfono a su compañía de seguros presionando para que el edificio sea demolido, que es precisamente lo que sucedió más tarde en el día, y como testigos innumerables, así como los videos de evidencia física y material de archivo comprueban, el colapso del WTC 7 no pudo haber sido otra cosa que una demolición controlada…

El testimonio de Shapiro, con la intención de desacreditar las cuestiones que rodean la historia oficial detrás de 9 / 11, sólo ha logrado recaudar más preguntas, ya que contradice completamente la insistencia de Larry Silverstein de que nunca se consideró la deliberada demolición del WTC 7 con explosivos.

http://www.prisonplanet.com/bombshell-silverstein-wanted-to-demolish-building-7-on-911.html

*Greg Grisham

investigar11s.org
Haciendo lo que los periodi$tas y ON€ españoles cobran por no hacer

Fuente: http://investigar11s.blogspot.com/2010/04/larry-silverstein-el-arrendatario-del.html