Archivo de la etiqueta: relaciones

¿DESPUÉS DE FIDEL, QUÉ VIENE?

Por: Vicente Manuel Prieto Rodríguez

fidel-viveAlguien muy cercano me pidió que escribiera sobre Fidel, desde el sábado, y no pude.

Mi homenaje es interior, en las ideas, en los principios. Pero una pregunta me ha hecho reflexionar y decidirme a plasmar mis impresiones, extraídas de la experiencia personal y de mi condición de cubano, nacido, educado y formado en la revolución: ¿Qué pasará en Cuba después de la partida de Fidel?

Podría decirse que es pronóstico reservado, pero no es así. Porque Fidel, visionario y previsor como siempre, preparó a los cubanos para que no perdamos el rumbo ni nos dejemos desordenar  el día en que faltara su presencia física.  Preparó al pueblo para Hoy  y Cuba sigue siendo la sociedad ordenada y segura que ha sido y continuará siendo sin Fidel. Para ese propósito el Comandante en Jefe dejó sus cargos desde el 2006 y el mismo  Raúl Castro anunció que también “entregará la espada” a los más jóvenes en el 2018, demostrando que no hay ningún ansia de perpetuidad personal en el poder y que Cuba está preparada para continuar la senda socialista.

Por lo pronto hay que analizar el legado, lo que significó para Cuba el líder innegable de unas cuantas generaciones y comprender que la mayor parte de los cubanos que viven en la isla, quienes han sufrido los embates de la economía bloqueada, los ataques a la producción a través de infiltraciones provenientes de sectores ultra reaccionarios provenientes del norte y financiados por el Departamento de Estado gringo, saben muy bien que Fidel Castro no es responsable de los males en el país, sino que lo reconocen como el hombre que les enseñó a resistir, el que se opuso y quebró aquella teoría del “Fin de la Historia”, y mantuvo a Cuba independiente  y victoriosa a pesar de la asfixia criminal a la que fue sometido su pueblo en el Período Especial de los años 90, del cual aún no se recupera la isla.

“Fidel nos hizo más dignos ante el mundo en aquellos años en que Cuba mantuvo sola su bandera de dignidad y no fue rendida por hambre por el Imperio y su coalición de buitres carroñeros que nos velaban para cuando nos hicieran cadáveres“, manifestó Rosy, una cubana que no pudo seguir hablando, por la emoción.

“Fidel, lo sabemos los cubanos patriotas que somos la gran mayoría de dentro y fuera de la Isla,  nos  dio dignidad, educación, salud y soberanía al pueblo de Cuba, y estamos dispuestos a defender esos valores y logros, a  no vendernos ni dejarnos amedrentar por ese ignorante e inmoral, que en enero próximo pastará en los jardines de la Casa Blanca”, dijo Camilo, otro habitante cubano, en referencia a las declaraciones del recién electo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respecto a su política futura hacia Cuba.

Con una alegría infundada, ciertos sectores se han apurado a celebrar la partida física del invicto  líder revolucionario.  Irracional manera de mostrar la inhumanidad que corroe sus intenciones y el miedo visceral hacia el gigante que no pudieron derrotar en vida, aun cuando estando anciano y enfermo se retiró del poder efectivo, para asumir una especie de guía ideológica mucho más trascendental que el simple enfrentamiento a la potencia imperialista yanqui, cuyas amenazas manejaba a la perfección y como ningún otro; pero esta vez estaba enfermo y requería trabajar aprisa en la estrategia de los nuevos tiempos y en dejar al relevo preparado y listo, antes de su partida a la inmortalidad. En eso también Fidel cumplió.

Creen aquellos sectores retrógrados, y así lo han manifestado algunos ilusos voceros de los intereses imperiales, que con el fallecimiento de Fidel la Revolución se acaba. Lo mismo pensaron y aclamaron cuando el muro de Berlín fue derribado y desapareció la polaridad equilibrada que confería al mundo la existencia de un campo socialista. Al igual que en aquella época de los ’90, sus sueños no se convertirán en realidad.

Lo primero que se debe entender es la firmeza ideológica del pueblo cubano, que conoce bien de dónde le vienen los golpes y no se ilusiona mucho con esas promesas de acercamiento condicionadas a perder soberanía e independencia. Mucho menos soportarán los cubanos, dadas sus convicciones y principios, las torpes declaraciones del próximo inquilino de la Casa Blanca, que contrasta ostensiblemente con la astucia y valentía que mostró el saliente Obama.

El pueblo cubano anhela una economía más firme, más acorde a los tiempos actuales y con menos privaciones, aunque a pesar de las carencias no se han eliminado los beneficios sociales que asisten a cada cubano y que hacen de la isla un ejemplo mundial de equidad y justicia, donde los niños no se ven obligados a trabajar y la pobreza extrema no existe como fenómeno. Eso es obra de Fidel y los cubanos lo saben. Queremos sí, complementar nuestra economía con la de EE.UU. y posiblemente se consiga, a pesar de las declaraciones de Trump, dada la racionalidad y pragmatismo del sector empresarial rural estadounidense, que votó por el candidato republicano  y le dieron la victoria; esos emprendedores ganaderos-agricultores, productores de carne, leche, pollo, granos y cereales, con quienes Cuba se entiende muy bien, porque ellos saben que la isla es un buen mercado muy cercano y para nada es una amenaza para la seguridad de Norteamérica.

Los logros de la Revolución liderada por Fidel son innegables y nadie podrá ocultarlos. Los colaboradores cubanos, que han vivido otras realidades lo saben y quienes han viajado el mundo por uno u otro motivo, también, a pesar de los intentos de algunos inconformes y enemigos ideológicos, de ocultar las verdades.

Sí habrá cambios en Cuba, de hecho la transformación ya se está abriendo camino desde hace varios años, pero no es un tránsito de regreso al capitalismo salvaje o al neoliberalismo radical. Se trata de un proceso de reacomodo a las actuales circunstancias internacionales a las cuales no se puede estar ajeno, la Actualización de una economía y sociedad socialista. Por ello es el clamor para que de una vez se levante el genocida bloqueo económico y comercial, que ha causado pérdidas multimillonarias a Cuba y ha condenado a la carencia, enfermedades y hasta muertes al pueblo cubano.  Tampoco es cuestión de mutar en pocos días.

No hay que hacerse  ilusiones con la pérdida física del Comandante invicto Fidel Castro. Cuba no será otro Puerto Rico. Un futuro como el de Argentina o Brasil no lo quieren los cubanos, los que viven allí, los que sufren en carne viva el bloqueo. Los cubanos están conscientes de que deben  aprender a trabajar  ya no bajo la sombra del Estado, pero sí protegidos por éste, como siempre ha sido. Las privatizaciones no llegarán en masa, ni los recursos naturales serán rentados o vendidos a intereses foráneos. No es esa la visión futura de Cuba que tienen los cubanos. Los logros sociales y políticos no van a ser negociados, porque por más que las oligarquías mediáticas los oculten, es una realidad que Cuba ha logrado tantas y tan grandes cosas en el sistema social que abandonarlos ahora sería una locura y un suicidio como pueblo.

En resumen, lo que pasará en Cuba en una era post-Fidel solo lo pueden decidir los cubanos de la isla. No es esperable un cambio radical de principios y valores inculcados durante más de cien años de lucha y 57 de Revolución activa. Se nos fue Fidel, pero dejó un sistema social de equidad y justicia, ideado y llevado a la práctica por una generación de patriotas nucleados y resumidos en la figura del Comandante en Jefe, y queda mucho camino por recorrer en busca de un país que se desarrolle, que mejore en su economía, pero sin ceder a los caprichos foráneos de dominación y sin renunciar a los principios éticos que practican desde la guerra por la liberación nacional.

Fidel dejó de estar físicamente en Cuba, pero sigue su obra en la Revolución y en nosotros los patriotas cubanos que aprendimos todo lo bueno de nuestro Comandante en Jefe  Fidel.

Vigencia del bloqueo contra Cuba

Cuando el 17 de diciembre de 2014, Estados Unidos y Cuba anunciaron el restablecimiento de las relaciones diplomáticas podría parecer que la guerra económica contra Cuba iba llegando al final, pero no ha sido así.

El 17 de diciembre del 2014, el General de Ejército Raúl Castro Ruz y el presidente Barack Obama anunciaron al mundo la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, quedando abiertas las puertas para futuras negociaciones en beneficio de ambas naciones. A partir de este momento histórico podría parecer que la guerra económica contra Cuba iba llegando al final, pero no ha sido así. El bloqueo, incluyendo las regulaciones de la Oficina para el Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, han continuado poniéndose en práctica.

El 11 de febrero del 2015 la subsidiaria del Banco Santander, en México, rechazó efectuar una pequeña transacción de 68 290 euros emitida por el Banco Central de Cuba, no para adquirir algún producto o materia prima, no para comerciar, sino para que Cuba pagara la membresía al Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos.

El 12 de marzo el banco alemán Com­mer­z­bank fue multado por la OFAC con 1 710 millones de dólares, entre otras razones, por mantener relaciones económicas con Cuba.

El 25 de marzo la OFAC impuso una multa de 7 658 300 dólares a la compañía estadounidensePayPal por realizar transacciones que involucraban bienes supuestamente de origen cubano o de interés nacional cubano.

De acuerdo con un informe del Ministerio de Cultura, entre abril del 2014 y marzo del 2015, el bloqueo produjo una afectación de más de 24 millones de dólares a la cultura cubana, principalmente a los sectores de la enseñanza artística y la música. En el primer caso las consecuencias se reflejan en la calidad del aprendizaje y en la creatividad de los estudiantes, al limitarse la adquisición de elementos básicos de la base material de estudios como instrumentos musicales, accesorios pa­ra las artes plásticas, zapatillas, y vestuarios propios del ballet y la danza. En el segundo caso las afectaciones están relacionadas con las presentaciones en vivo de los artistas cubanos en territorio estadounidense, con las ba­rreras existentes en la comercialización discográfica, y con los ingresos por derecho de autor.

Según dio a conocer el Ministerio de Edu­cación, durante el mismo periodo, en el sector educativo el bloqueo había causado pérdidas por casi dos millones de dólares. Las sanciones impuestas por el Gobierno de Estados Unidos a los países que negociaban con Cuba, habían provocado que compañías extranjeras se abstuvieran de exportar artículos necesarios para el proceso enseñanza-aprendizaje, lo que obligó a las autoridades cubanas a adquirirlos en China, un mercado muy lejano que eleva los gastos por concepto del pago de fletes. La retribución a los profesores que cumplen misión en otras naciones también se ve afectada, por la prohibición de emplear el dólar estadounidense en transacciones bancarias.

El 1ro. de junio la compañía estadounidense SIGMA Aldrich, líder mundial en la producción química y bioquímica, se negó a suministrar a la empresa cubana Quimimpex productos químicos indispensables para el desarrollo de la industria. Alegó que no podía proporcionar productos, servicios ni información técnica, porque Cuba era un país sometido a las leyes del bloqueo.

Al día siguiente, la empresa estadounidense Columbiana Boyler Company, especializada en la fabricación de contenedores presurizados, se negó a suministrar a la em­presa cubana Quimimpex los cilindros ne­ce­sarios para envasar el cloro que se emplea en la potabilización del agua del sistema de acueductos, indicando que el Departamento de Comercio no había dado la autorización co­rres­pon­diente para hacer la negociación.

El 20 de julio los gobiernos de Cuba y Estados Unidos restablecieron las relaciones diplomáticas, y sus respectivas secciones de intereses fueron convertidas en embajadas. Las autoridades cubanas reiteraron que para normalizar por completo los nexos, Wa­shing­ton debía levantar el bloqueo, devolver el territorio ocupado ilegalmente por la base naval en la bahía de Guantánamo, cesar las transmisiones radiales y televisivas ilegales ha­cia la Isla, y suspender las acciones que pretenden subvertir el orden interno.

El 27 de octubre del 2015 se registraron 191 votos a favor de la Resolución contra el bloqueo presentada por la delegación de Cuba en la Asamblea General de la ONU, con solo dos votos en contra (Estados Unidos e Israel) y esta vez sin ninguna abstención, lo que constituye una demoledora manifestación de re­chazo de la comunidad internacional al Go­bierno de Estados Unidos por vigésimo cuarta ocasión consecutiva desde 1992. Un proceso que parece no influir en los funcionarios en­cargados de tomar decisiones al respecto, porque las medidas de implementación del bloqueo continuaron.

En noviembre del 2015, cuatro meses después del restablecimiento de relaciones diplomáticas, la OFAC impuso al banco francés Cré­dit Agricole una multa de 1 116 millones 893 585 dólares, por procesar 173 transferencias elec­trónicas, vinculadas a propiedades de interés para el Gobierno cubano o sus nacionales, hacia o a través de instituciones financieras localizadas en territorio estadounidense.

El 20 de enero del 2016 la compañía de diseño norteamericana WATG Holdings Inc. fue multada con 140 400 dólares por transgredir el régimen de sanciones unilaterales contra Cu­ba, debido a que entre octubre del 2009 y ma­yo del 2010 la subsidiaria de la WATG en el Rei­no Unido, Wimberly Allison Tong and Goo, había trabajado para una empresa qatarí en el diseño y arquitectura de un proyecto de hotel en Cuba, por el que recibió tres pagos que ascendieron a 356 714 dólares.

En febrero la compañía francesa CGG Ser­vice S.A., fue multada por la OFAC con 614 250 dólares, porque durante los años 2010 y 2011 proveyó de servicios, piezas de repuesto y equi­pamiento de origen estadounidense pa­ra la exploración de gas y petróleo, a em­bar­ca­ciones que operaban en aguas territoriales cubanas. Además la OFAC señaló que la subsidiaria venezolana de la sucursal de CGG Services realizó cinco transacciones relacionadas con el procesamiento de información para investigaciones sísmicas conducidas por una entidad cubana en la Zona Económica Ex­clu­siva de Cuba, lo que según el texto emitido por la OFAC ocasionó un daño significativo a los objetivos del programa de sanciones al proveer un beneficio económico sustancial a Cuba.

A finales de febrero el Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso una multa a la compañía estadounidense Halliburton por violar las regulaciones del bloqueo a Cuba, cuyo monto ascendió a 304 706 dólares. De acuerdo con el reporte de la OFAC, entre febrero y abril del 2011 esta compañía y sus subsidiarias en Islas Caimán habían exportado bie­nes y servicios por valor de un millón 189 752 dólares, con el objetivo de apoyar la exploración de petróleo y gas, y las actividades de perforación en el Bloque Sur Costa Adentro, en la provincia angolana de Cabinda. Según la OFAC la compañía cubana Cuba Petróleo (Cupet) poseía intereses en el consorcio de producción de gas y petróleo que trabajaba en ese territorio del norte angolano.

Las medidas financieras contra Cuba des­de inicios del 2015 hasta febrero del 2016 fueron continuidad de las aplicadas por la administración Obama desde su primer mandato, lo que reafirma la persistencia de la aplicación del bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, a pesar del nuevo contexto bilateral iniciado a partir de los anuncios del 17 de diciembre del 2014 y de la apertura de em­bajadas en ambas capitales en el verano del 2015.

En ese breve periodo el Gobierno estadounidense multó a ocho entidades de diferentes países por un valor acumulado de 2 836 millones 681 581 dólares. Hasta la fecha señalada anteriormente sumaban 49 las multas im­puestas durante el gobierno de Obama por vio­laciones de los regímenes de sanciones con­tra Cuba y otros países. Según el sitio Cu­baMinrex/Cubavsbloqueo, en ese instante el valor acumulado de penalidades ascendía a 14 397 millones 416 827 dólares.

El 15 de marzo del 2016 los departamentos del Tesoro y Comercio anunciaron nuevas medidas para modificar la aplicación de algunos aspectos del bloqueo en los sectores de viajes, servicios financieros y comercio. A partir de este momento los estadounidenses podrían visitar Cuba dentro de la categoría de «viajes educacionales pueblo a pueblo» de manera individual, porque hasta esa fecha solo habían podido hacerlo de forma colectiva, lo que hacía los viajes más caros y engorrosos. Sin embargo, se ha mantenido en vigor la prohibición de hacer turismo, establecida en la ley estadounidense. Cuba es la única nación que los ciudadanos de ese país no pueden visitar con fines turísticos.

Otras medidas anunciadas consistieron en que los estadounidenses podrían comprar productos cubanos, incluidos ron y tabaco, durante su estancia en terceros países, algo que también les estaba prohibido; que los cubanos que trabajaran en Estados Unidos y contaran con la visa habilitada para tales efectos podrían obtener un salario o compensación, y que las empresas norteamericanas podrían «contratar a ciudadanos cu­banos bajo ciertas condiciones», aunque no se especificaron cuáles serían esas «condiciones».

Como parte de estas «nuevas medidas» se autorizaría el uso del dólar estadounidense en las transacciones financieras internacionales cubanas con terceros países y las transacciones autorizadas entre Cuba y Estados Uni­dos. Hasta el momento, en la práctica esta «nueva medida» no ha podido implementarse debido al creciente rechazo de los bancos extranjeros a operar con Cuba por ser un país bajo sanciones de Estados Unidos. Como resultado, Cuba no ha podido realizar pagos ni depósitos en esta moneda.

Posteriormente la Banca Nacional del La­voro, de Italia, no acreditó las ventas de la oficina de Cubana de Aviación correspondientes a enero y febrero del 2016, ascendentes a 144 946 y 130 179 euros respectivamente. La re­presentación de la aerolínea notificó al banco, quien respondió que su cliente era la Aso­cia­ción de Transporte Aéreo Inter­na­cio­nal (IATA) por lo que no los atenderían directamente. Una situación similar se había producido con las ventas de septiembre, octubre y noviembre del 2015, provocando falta de liquidez para operar. Después se conoció por la oficina de la IATA en Madrid, que todavía el banco se estaba negando a efectuar transacciones con Cuba por cuestiones relacionadas con el bloqueo.

El informe de Cuba en ocasión de la votación correspondiente a este año 2016 —que se realizará el 26 de octubre— dado a conocer en la conferencia de prensa del pasado 9 de septiembre por el canciller cubano Bruno Ro­drí­guez Parrilla, expresa que en casi seis décadas los daños acumulados por el bloqueo de Es­tados Unidos contra Cuba ascienden a 753 688 millones de dólares, calculados al valor del oro, tomando en cuenta su depreciación. Es­to equivaldría, a precios corrientes, a no me­nos de 125 873 millones de dólares.

El presidente estadounidense renovó el pasado martes 13 de septiembre la vigencia de la Ley de Comercio con el Enemigo de 1917, uno de los pilares en que se asienta el bloqueo económico, comercial y financiero establecido oficialmente en febrero de 1962.

La actuación del Gobierno de Estados Uni­dos confirma que aun cuando ha dado pasos positivos en la modificación de la implementación de algunos elementos del bloqueo, quedan muchas restricciones vigentes que impiden concretar muchas de las medidas que posibiliten avanzar hacia la normalización de las relaciones económico-comerciales entre ambos países.

* Investigador del Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado.

** Colaborador del Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado

Cuba en Obama. Lo que no sabremos aun.

Por: Vicente Manuel Prieto Rodríguez

Obama en CubaMás allá de las interpretaciones de uno u otro bando, acerca de los resultados de la visita de Obama a Cuba, la pregunta que para mí se hace obligatoria es: ¿Qué piensa ahora el saliente primer mandatario del país supuestamente más poderoso del mundo, acerca del sistema social que su gobierno y antecesores han intentado destruir durante tantas décadas? ¿Sus convicciones imperialistas le impedirán calificar en su justa medida lo que ha logrado ver en un pueblo al que se le negó el desarrollo y el avance económico por el capricho imperial de la posesión?

Sé que Barack Obama es un tipo inteligente, sé que, debajo de su piel, por más que tenga que cumplir los dictados de quienes realmente gobiernan los Estados Unidos, este presidente sabe que las políticas educativas, de salud, de igualdad social y otras muchas aplicadas en Cuba por la Revolución son justas y necesarias para cualquier pueblo, más allá del “modelo económico” que se aplique.

No creo ni por asomo, que un hombre tan inteligente como Obama no advierta que la crisis del pueblo cubano nada tiene que ver con su interior, de hecho ha reconocido la capacidad de este pueblo para sortear dificultades que sus antecesores creyeron que podrían doblegarlos y estoy seguro que en su mente surgió la duda razonable acerca de qué y cuánto hubiera logrado en todos estos años Cuba si se le hubiese permitido desarrollarse en igualdad de condiciones con el mundo y avanzar económicamente desde su propio sistema, sin obstáculos tan grandes como el bloqueo y aislamiento internacional que éste ha provocado.

Barack Obama ya se fue de Cuba. Estoy convencido de que no dirá, porque no puede, todo lo que piensa. Lo que sí es seguro que ya no verá a la Revolución cubana con los mismos ojos. Y si sus convicciones capitalistas o imperialistas son demasiado fuertes, hablará de levantar el bloqueo, pero no forzará mucho para que esto se logre, porque Cuba sin el bloqueo genocida es un peligro real para el statu quo capitalista, pues demuestra que otro mundo sí es posible.

Cumbre de la CELAC-UE: la opinión de los pueblos debe valer.

Por: Vicente Manuel Prieto Rodríguez

cumbre-pueblos2Estamos en una época de integraciones: regionales, multirregionales, de acercamientos bilaterales y de resolución de conflictos de la forma más pacífica posible, luego de que el mundo se diera cuenta de que el estilo de “guerras preventivas” han creado más caos y problemas que lo que se intentó “solucionar”.

En este marco se desarrollará la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Unión Europea.

La importancia de este evento de Jefes de Estados europeos y latinoamericanos estriba en la voluntad política existente en los países representados para definir las bases que rigen los principios de intercambio, colaboración, comercio y otros temas que surjan en el ejercicio de las relaciones birregionales.

Colateralmente al evento principal se desarrollará, como ya se ha hecho costumbre en las citas planetarias, la Cumbre de los Pueblos, la cual reviste no menor importancia, pues reflejará la opinión de las mayorías.

Allí se debatirán abiertamente temas que tal vez no sean suficientemente abordados en la reunión principal, como el mantenimiento de la paz y la estabilidad en ambas regiones, siempre bajo el principio del respeto a la soberanía de los pueblos, el respeto a sus decisiones en base al derecho de decidir qué sistema económico, social y político es el más adecuado a sus intereses, identidades y realidades propias.

Otros dos temas ineludibles en el momento histórico actual de América Latina y que implica también al resto del mundo, serán el bloqueo económico, financiero y comercial que mantiene Estados Unidos contra Cuba, a pesar de los incesantes reclamos de la comunidad internacional; y el derecho de la República Bolivariana de Venezuela a defender el sistema social elegido por la mayoría de sus ciudadanos.

El bloqueo norteamericano a Cuba es una medida unilateral del gobierno de Washington que afecta a todos los países por su extraterritorialidad, impidiendo el comercio, las inversiones y en general casi todo tipo de relaciones internacionales de la isla caribeña con el mundo, lo cual, en más de 50 años de aplicación ha causado grandes perjuicios al pueblo cubano en la economía (más de dos billones de dólares de pérdidas), la salud, la educación, entre otros renglones que Cuba mantiene con estándares de calidad internacional debido a la probada resistencia, creatividad y voluntad de su pueblo y gobierno.

En Venezuela continúa la agresión imperialista a través de sus acólitos reaccionarios de la oposición al gobierno electo de Nicolás Maduro, con boicots comerciales a productos de primera necesidad, llamamientos a la violencia y desestabilización estatal y a la desobediencia social. Tales acciones han cosechado muertes y enfrentamientos entre oficialistas y opositores, creando tensión y frenando el ejercicio democrático en el gran país sudamericano. Venezuela sufre la injerencia de países y personalidades internacionales asociados a la ultraderecha, como ahora en el caso de Felipe González, expresidente español, que quiere arrogarse el “derecho” de defender al delincuente social Leopoldo López, preso por acciones vandálicas e incitación a la violencia en las llamadas “guarimbas” causantes de varias muertes, en oposición a la decisión soberana de la mayoría del pueblo venezolano.

Las voces de los pueblos se escucharán en esta Cumbre, a pesar de los intentos de acallarlas, porque si se quiere una relación transparente y abierta entre las regiones europeas y latinoamericanas-caribeñas, debe comenzarse por atender y entender la opinión de la mayoría, sin exclusiones.

Fin del bloqueo: condición fundamental para la normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

Por Vicente Manuel Prieto Rodríguez

20150608120622_cumbre_academica_celac_union_europeaTras los primeros pasos dados por los gobiernos de Cuba y Estados Unidos en pos de lograr un deseable acercamiento diplomático y económico entre los dos países, se gestaron una serie de reuniones bilaterales en las cuales ambos han planteado las condiciones necesarias para la normalización de las relaciones, rotas hace más de 50 años, casi desde el inicio del gobierno revolucionario cubano.

Los avances  de los tres encuentros sostenidos por delegaciones cubanas y norteamericanas se pueden resumir en la exclusión de Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo, la autorización de un banco norteamericano para que la misión diplomática cubana en aquel país pueda realizar operaciones financieras y promesas de levantar el criminal bloqueo económico, orientado a desmantelar el sistema socialista escogido por el pueblo cubano desde 1959 y la implantación de la “democracia” estilo U.S.A con un modelo económico neoliberal según el recetario del FMI y el Banco Mundial.

El tema del levantamiento de bloqueo económico a Cuba, es una cuestión de principios que es necesario impulsar, en cualquier escenario de conversaciones y acercamientos. Estados Unidos primero debe levantar el cruel y genocida bloqueo económico internacional que mantiene con el objetivo de debilitar y derrocar el sistema socialista cubano, bloqueo que ya ha costado al pueblo de la isla revolucionaria pérdidas por billones de dólares y un sin número de vidas humanas debido a la obsesión de Washington de no permitir un sistema social diferente a pocas millas de sus fronteras.

Actores políticos, sociales y económicos de la potencia imperial han manifestado la inutilidad de la unilateral pero extraterritorial medida, que solo ha logrado unir aún más al pueblo cubano alrededor de la Revolución y sus líderes.

A pesar de las reiteradas manifestaciones de Obama y otros funcionarios gubernamentales gringos acerca del acercamiento posible y restablecimiento de relaciones, respecto  al bloqueo, no se ven  los avances esperados y la  intención de su levantamiento no está libre de obstáculos, que comienzan con los representantes  cubano-americanos en el Congreso norteamericano, los cuales siguen  viviendo  en la época de la  guerra fría y son los más acérrimos enemigos del cese al enclaustramiento económico de su país de origen.

Cuba día a día  demuestra que no se rinde ante las promesas de “mejoría” económica ni abandonará los logros sociales, educativos, médicos y de inserción igualitaria en estos años de revolución.

El mundo no puede olvidar  ni permanecer inmóvil ante  ese bloqueo asesino e irresponsable en los tiempos actuales; ni cegarse por la “cortina de humo” del proceso de restablecimiento de relaciones con sus reuniones bilaterales  que no resultarán si no se  resuelve el tema de fondo.

Resulta muy importante y es necesario que la comunidad internacional no ceje en la lucha contra ese bloqueo que mantiene al pueblo cubano en una situación económica difícil, pero que no ha podido doblegarlo y más bien ha desarrollado su capacidad de resistencia ante los ataques imperialistas, demostrando creatividad y fé en la Revolución, cuyos mantenidos logros en campos sociales y aun en varios renglones económicos son reconocidos incluso por organismos internacionales históricamente susceptibles al manejo del gobierno norteamericano.

Cuba se mantiene resistiendo, la comunidad internacional debe mantenerse luchando por el levantamiento del bloqueo.

Cuba – Estados Unidos: la dignidad no se negocia

Por: Vicente Manuel Prieto Rodríguez

maxresdefaultSegún los ideólogos y operadores eternos del gobierno de Estados Unidos, todo y todos tienen un precio… Y Cuba debía tenerlo. Por eso se han enfrascado en aplicar todas las formas habidas y por haber, para lograr el objetivo planteado por John Quincy Adams, allá por el lejano año de 1823, cuando pretendió que Cuba debía caer en manos de Estados Unidos “como una fruta madura”.  De entonces acá muchas cosas han sucedido y no precisamente a favor del deseo de E.E.U.U de anexarse a la isla, pasando por intentos de desestabilización interna, agresiones militares, atentados, subversión, sanciones e intentos de magnicidio.

Lo más reciente, que data de unos 53 años, ha sido el criminal bloqueo económico que ha costado a Cuba pérdidas por más de un billón de dólares y una baja considerable en el nivel de vida de sus ciudadanos, como consecuencia directa de la criminal y genocida medida unilateral extraterritorial.

A partir del 17 de diciembre, el escenario en las relaciones Cuba – Estados Unidos pareciera que va a cambiar. En las reuniones posteriores para delimitar las acciones que concreten el acercamiento definitivo, cada país ha dejado clara su posición: USA pretende los mismos cambios que siempre ha exigido, abrir la sociedad y la economía al liberalismo de mercado, con todo lo que ello supone (entrada del capital sin control, privatización de empresas estratégicas y recursos naturales, libre circulación del capital, que permitiría la fuga de éste…), además de realizar lo que ellos denominan “elecciones libres multipartidistas”. En resumen, lo que plantea Estados Unidos a Cuba es más de lo mismo y como dijera una funcionaria participante en las reuniones: “la política ha cambiado, el objetivo es el mismo” (apoderarse de Cuba).

Por su lado, la isla rebelde ha planteado que el acercamiento o restablecimiento de relaciones parte por un respeto mutuo a la soberanía y las decisiones de cada pueblo; es imperante que Estados Unidos levante sin condicionamientos el bloqueo genocida, que descongele las cuentas cubanas en bancos extranjeros, que desista de la política migratoria de “pies mojados – pies secos” o Ley de Ajuste Cubano y que no se inmiscuya en los asuntos internos de Cuba. La potencia imperial no ha aceptado hasta ahora. Siguen empeñados en condicionamientos que, por principios, Cuba no va a aceptar. No se debe olvidar, en este contexto, que la ruptura de relaciones totales entre ambos países ocurrió precisamente con el triunfo de la Revolución cubana, y tras la nacionalización de los recursos nacionales y que, desde entonces, Estados Unidos no ha dejado de organizar, financiar y ejecutar acciones agresivas contra el país caribeño, que le ha costado a éste miles de vidas inocentes.

En estos último meses se han visto interesantes “jugadas de ajedrez” entre ambos gobiernos. Obama muestra a Cuba un rostro bonachón, prometiendo a los cubanos el oro y el moro, mientras que se gira violentamente hacia Venezuela y le muestra los dientes, nombrándola “amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional de Estados Unidos”, que es, intrínsecamente, una declaración de guerra. Además de eso, el gobierno asentado en la Casa Blanca planta una base militar yanqui en Perú, envía allá más de 3000 efectivos, refuerza las bases militares en Paraguay y financia la incursión de bandas paramilitares colombianas en territorio venezolano. Comparando unas acciones con otras, no parece que USA vaya a ser en realidad un “buen vecino”, más bien se nota la influencia de la política de Roosevelt, mostrando suavidad en el discurso en un lado y empleando el garrote por otro.

Si Estados Unidos pretendió crear un boom pronorteamericano dentro de Cuba y amarrar las manos del gobierno revolucionario ante la amenaza planteada a Latinoamérica y lograr matar dos pájaros de un tiro: acabar por fin con la Revolución cubana y destrozar las alianzas regionales como el ALBA, la CELAC, UNASUR, etc., ese tiro le salió por la culata. Cuba negociará, ya lo dijo Raúl Castro, con Estados Unidos, pero no aceptará presiones ni imposiciones, la dignidad, los principios, los logros sociales obtenidos en todos estos años de lucha no serán negociados. Tampoco está en duda la hermandad con los pueblos latinoamericanos y caribeños y el apoyo irrestricto a las decisiones soberanas de cada pueblo y sus proyectos sociales opuestos al imperialismo.